Paz!
A ustedes fue confiado valeroso tesoro.
Acuérdense de las palabras del Maestro: "Vendré como el ladrón".
Nadie lo esperará.
Ya ustedes indagaron si están preparados para la gran hora.
Observen el mundo a su alrededor; el caos aumenta en todos los rincones.
Sucumben los valores y los principios cristianos.
Solamente la voluntad egoísta del hombre tiene lugar.
Como una gran tormenta sin fin, todas las bellezas superiores son aplastadas, sean naturales, morales o espirituales.
Su Maestro les alertó sobre las señales.
Permanezcan con los corazones abiertos y las mentes en alerta para conseguir percibir todos los enigmas y decifrarlos.
Son apaciguadores de fronteras, pero para eso es preciso valor y fe.
No basta proclamar a los cuatro vientos los mensajes que les han sido confiados. Es preciso creer verdaderamente en su contenido y gravarlos definitivamente en su íntimo ser, viviéndolos. No solamente por sus palabras convencerán a sus hermanos, sino principalmente por sus actitudes.
Proclamar al Cristo es practicar sus palabras y entregarse a sus enseñanzas.
Los dolores se multiplican, pero la redención se aproxima.
Abran sus corazones e implanten la fe de una vez por todas en sus vidas.
Practiquen la caridad en su más alta expresión, donándose sin medidas o restricciones.
Dónense sin esperar recibir.
Ofrézcanse sin querer gratitud alguna.
Desapéguense de todo cuanto les sujeta a la Tierra.
Evolucionen, para que puedan levantar a sus hermanos.
Sigan el rumbo trazado por su Maestro.
Setun Shenar
(Mensaje psicografiado, recibido el 8 de Marzo de 1999, por un médium del GER)