Hermanos queridos!
Procuren descubrir el tesoro bendito de la caridad crística.
En sus acciones diarias, practíquenla con amor y benevolencia.
Sean generosos.
No guarden nada para ustedes, distribuyan todo lo que no les sea absolutamente necesario.
Vivan en simplicidad, valiéndose apenas de lo que es indispensable para su sobrevivencia.
En la donación de lo poco que tienen, multiplicarán las bendiciones que les fueron dadas.
No busquen las glorias del intelectualismo estéril, sean ante todo las manos listas a amparar a los afligidos y sufrientes, especialmente los más simples y olvidados.
Los parias de su sociedad desigual, son relegados a verdaderas escorias.
Busquen ayudar con amor verdadero a los que son despreciados.
Amen hermanos, la vida simple y aprendan a observar la belleza indescriptible de las flores silvestres, del sol luminoso que les calienta los cuerpos y traduce la luz de la devoción del PADRE Amadísimo.
Que la paz serena de los humildes habite en sus corazón.
Hermana Mirna
(Mensaje psicografiado, recibido el 19 de Abril de 1999, por un médium del GER)