¡Queridos Hermanos!
Es con gran alegría que me encuentro entre vosotros, agradecido por la oportunidad de poder compartir la presencia excelsa de Hermanos, cuyos corazones son un ejemplo a seguir.
Con estas palabras, me gustaría dirigirme a todos los que, conscientes o no, han recibido la dádiva de la mediumnidad, como herramienta de progreso en la presente existencia.
No rechacéis la dádiva bendita y saludable del cincel de vuestras almas.
Intentad comprender, antes de refutar la manifestación mediúnica que viene aflorando en vosotros.
Sois servidores especiales de la Excelsa Voluntad, brindados con el don de oír y ver más allá del mundo físico, material.
Recibid con gratitud en vuestro corazón esta facultad que se os ha ofrecido, poniéndola al servicio disciplinado, en la dirección de aquellos que lloran, gritan y corren desesperados, afligidos. El Padre, Todo Sabiduría, jamás os concedería una condición superior a vuestras fuerzas; y si muchas veces se manifiesta descontrolada y asustadora es porque falta la humildad, la obediencia y la disciplina para encauzar la fuerza del torrente de energía destinada a la ayuda, consuelo, orientación y amparo de los menos equilibrados que vosotros.
Elevad vuestros pensamientos hacia el Maestro de Maestros, Médico de Médicos, Médium de Médiums, suplicando discernimiento, comprensión y aceptación de vuestro papel en este mundo, para que podáis atender al imperativo de servir incondicionalmente, y así, pulir las asperezas puntiagudas en vuestro tejido espiritual, pues es a vosotros mismos que estas asperezas llevan hiriendo desde hace milenios.
Haced que cese el ciclo de dolor y sufrimiento, por medio del servicio que redime, eleva, corrige y ajusta ante la Ley Mayor.
Recibid el conocimiento, fruto del trabajo de quienes caminaron antes que vosotros, puliendo en sí mismos las incontables asperezas de sus espíritus. Sobre su camino, volcad vuestro entendimiento en el estudio y perfeccionamiento intelectual, para que los vengan detrás de vosotros, puedan continuar con la cadena de bondad, siguiendo el guión de modificaciones que elevan a las criaturas, conduciéndolas a la diestra de Cristo.
¡Paz, Bondad, Justicia y Amor entre los hombres!
Somos espíritus amigos y caminamos junto a vosotros.
Margarida - ¿Quién nos habla?
Chico - ¡Vuestro Hermano Chico!
Margarida - ¡Lo sabía!...
Chico - Un poco más, hermana, y te conviertes en médium. (risas)
Margarida - Justo estaba pensando en el librito que vamos a lanzar. "Chico y la Mediunidad" que contiene los mensajes que nos trajo al GESJ.
¡Gracias, querido Hermano! Esta es tu Casa.
Chico - Con gran alegría y reverencia, nos prostramos ante el Maestro Jesús, Estrella-Guía del Maestro Ramatis, vuestro Mentor.
Si nuestras palabras, que no son más que memorias de nuestra última existencia, de las grandes lecciones que recibimos de Emmanuel y tantos otros amigos que vinieron para socorrernos, nos ayudaran a superar las deficiencias inmensas que nos dominaban, entonces, que sean divulgadas, para que toquen a otros, como nos tocaron a nosotros, despertando la voluntad de progresar y unirse al conjunto de Espíritus Amigos, viviendo en armonía y caminando en dirección a la Luz.
Somos una familia y trabajamos para que todos los que se encuentran desgarrados puedan unirse a nosotros, desligándose del mar revuelto de las tempestades emocionales, encontrando el Puerto Seguro de la Paz de aquellos que, habiendo serenado las vibraciones inferiores, descubrieron el Reino de Éxtasis Sublime, de los sentimientos superiores.
¡Paz entre los hombres, bondad en su corazón!
¡Que Jesús esté con nosotros!
Margarida - ¡Que así sea, Hermano!
Chico Xavier
GESH - 14/02/2009 - Psicofonía - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil