Amigos, estamos aquí para sacrificarnos en realizar la tarea redentora, pues así lo ha permitido el Creador, en su Su Excelsa Misericordia.
Somos una sola familia espiritual, y como tal avanzamos en la medida en la que nos disponemos a los cambios que son necesarios y urgentes, en nuestro código moral.
No os juzguéis ni veáis vuestras diferencias, pues habéis sido reunidos según una misma ley, un mismo dictamen y una única misericordia.
Ninguno de vosotros merece más que el otro, cada cual recibe, en la presente existencia, exactamente aquello que haya sembrado. Cuando sintáis ausencia de conocimientos, amparo, bienes materiales y oportunidades den la vida, detened vuestra mirada y buscad la comprensión de que, las carencias que sufrís os revelan donde necesitáis cambiar con más fuerza.
Ayudaos los unos a los otros, pues si la Providencia Divina ha facultado la "reunión de espíritus afines en un grupo de trabajo", ha sido porque de esa forma se hace menos ardua la caminata de cada uno de vosotros. Desgarrados por Brasil y por el Mundo, hay muchos discípulos que están solos, enfrentándose a la realidad del Mundo extra físico, inmersos en el caos del mundo material. Estos, además de las dificultades e imperfecciones con las que han de combatir sus luchas internas, también cuentan con la dificultad de hacerlo aisladamente, solos.
No es injusticia divina, si sucede así es porque así debe ser.
Elevad las manos a lo Alto en señal de gratitud al Creador, por la oportunidad bendita de servir junto a un Grupo Universalista que os ha ofrecido tantas oportunidades de servicio, de conocimiento y de redención.
No hay oración más fuerte que aquella vivida con las propias manos en servicio. Servicio que asiste, que consuela y ampara al prójimo. Todas ellas son gratas a Dios.
Antes de la actual encarnación todos fuisteis preparados, esclarecidos acerca de las dificultades del camino. Antes de descender a la materia ya sabíais lo dura que sería vuestra encarnación y el trabajo que os esperaba. No obstante, los compromisos kármicos que dañaban vuestra consciencia os llevaron a aceptar, concordar y asumir las tareas que os ofrecieron, como mecanismo de reajuste con las Leyes de Dios.
Aún así, no estáis obligados a seguir, y sin embargo, de nuevo estamos entre vosotros para recordaros que si seguís, estaréis cumpliendo vuestra propia voluntad, y más tarde, cuando estéis libres de los grilletes de la carne, reconoceréis la verdad que os contamos y recordaréis todo lo que os mostramos como revelaciones y esclarecimientos acerca de la vida espiritual.
Con independencia de vuestra voluntad humana, limitada por la prisión del cuerpo físico en lo que respecta a vuestro entendimiento de la vida, os afirmamos que los acontecimientos continuarán, conforme lo dicho, y con independencia de la aceptación de vuestro corazón, la Ley del Progreso permanecerá actuando sobre todos los hombres reencarnados o desencarnados en la Tierra.
Que la bondad del Creador se haga presente en vuestro corazón una vez más, permitiendo que un claro de amor ilumine vuestro pensamiento, auxiliando en el discernimiento de vuestros paso, en la jornada final de este ciclo planetario.
Paz en todos los corazones. Jesús está entre nosotros.
Aprovecho la oportunidad y me pongo a vuestra disposición para atender a cualquier duda que deseéis.
P - Si fuese posible, me gustaría que aclarases mejor el tema en discusión, si debemos o no decir que el hermano incorporado, es decir, el humano que ya está muerto, pero que insiste en decir que aún está vivo en su cuerpo de carne. Muchos adoctrinadores piensan que no debemos decirle nada. ¿Qué nos aconsejas, Hermano?
Ramatis - Los trabajos de socorro espiritual se intensifican cada día, de la misma forma en la que notáis que se intensifican los crímenes bárbaros, los ataques violentos, la propagación del odio, las muertes colectivas y las catástrofes, con incidencia sobre un gran número en una misma población. Son eventos apocalípticos, como bien sabéis, y tales eventos nos muestran las condiciones que deben guiar vuestra actuación como espíritus encarnados.
Los "espíritus de las tinieblas", hermanos nuestros alejados del Amor Sublime del Maestro Jesús, avanzan sobre vosotros violentamente, y no distinguen quienes sois ni de donde venís o adonde vais. Simplemente avanzan sedientos de las energías creadoras que nos supieron, no quisieron y no consiguieron producir o conservar en su interior, así como un asaltante que sin trabajar, desea robarle al trabajador honesto aquello que fue conquistado con gran esfuerzo y trabajo.
Para un ser humano, ya sea en el plano físico o en el astral, no hay mayor choque que el enfrentamiento de las fieras, o espíritus tenebrosos que os rodean a todos en estos tiempos, en la superficie. Es una medida caritativa de vuestro corazón, el ofrecer a los espíritus carentes que os llegan, aclaraciones acerca de estas fieras que transitan por el plano astral libremente.
Cualesquiera recursos que estén disponibles, a vuestro alcance, deben ser utilizados para esclarecer a las almas, pues el momento actual difiere de todos los que hayáis experimentado como humanidad. Es la hora de la verdad, sobre uno mismo y sobre el Mundo, sobre la vida y la existencia de vida dentro y fuera de la Tierra. Es hora de abrir los ojos y todo lo que hagáis debe hacerse con esta comprensión. (Desde hace algunos años empezamos a actuar de este modo)
P - ¿Podemos decirle al hermano incorporado que esta es una Casa Espírita, y que está hablando con nosotros a través de un médium? ¿Podemos ser francos?
Ramatis -ante la enseñanza que acabamos de transmitiros, hermana, cómo responderías a esta pregunta, si os afirmamos que para vosotros no hay mayor choque que el momento en que os enfrentáis a los "discípulos de la Bestia", como responderíais, hija? Te pido que traduzcas en palabras lo que hayas entendido.
R - Yo diría que él fue socorrido por "hermanos espirituales" y que será encaminado por el Equipo Médico de esta Casa hacia un hospital. Que esta Casa es un Centro Espírita, que el hermano está conversando con nosotros a través de una médium, persona que presta su cuerpo para que el espíritu pueda comunicarse con el plano físico y comprenda que la vida continúa en otra dimensión. Que murió su cuerpo físico, pero que el espíritu es inmortal.
Ramatis - Que todos escuchen y comprendan. El corazón es quien dicta las palabras. Dejad que el corazón os guíe con amor y caridad para atender a quien llegue, y seréis Siervos de Jesús, cumpliendo el imperativo de cuidar de vuestros hermanos que en esos momentos son más carentes que vosotros. Que Deus te bendiga, hoja mía.
P - Maestro, desde hace mucho tiempo me he identificado con tus obras. Siempre me gustaron tus libros, sólo que en años anteriores, me costaba mucho entender algunas cosas. Tenía muchas ganas de aprender, saber interpretar el contenido de tus obras. Y cuando no lo conseguía, lloraba desesperada por no comprender ciertas preguntas. Pero desde hace un tiempo, he notado que mi mente se ha desbloqueado, y consigo interpretar el contenido, porque interiormente siempre me gustaron tus libros. Aunque tú no me conozcas por dentro, siento admiración hacia ti. Quería entender, ¿por qué ahora estoy consiguiendo más rápidamente asimilar un poco de lo que nos has transmitido durante todos estos años, a través de tus mensajes
Ramatis - ¿Hija, cómo no te voy a conocer si por nuestras manos fuiste traída hasta aquí? Libérate de los rencores, aprende a perdonar, y como un cometa, verás como sube tu espíritu a las Esferas Sublimes de Luz donde reina la Paz y el Amor.
P - También siento una seria dificultad en relación al sentimiento de culpa. Por ejemplo, cuando me equivoco, me castigo muchas veces: ¿por qué no lo hice de otra manera? No debería haberlo hecho...
Ramatis - Para perdonar al prójimo primero hay que perdonarse a uno mismo, con humildad y resignación, reconociéndose falible, imperfecto. No hay lugar para la culpa en un corazón que sabe perdonar.
Las jóvenes que se inician, neófitas, como os llama el valioso Conde Rochester, vuestras almas infantiles me buscan con el pensamiento. Me envían la tarea de ayudaros en el progreso que urge; y yo os digo, queridas hermanas, discípulas amadas, que esa tarea es más vuestra que nuestra, pues en la voluntad del espíritu reside el impulso de su elevación.
No entreguéis a otros la tarea que os corresponde.
La presencia del Maestro Nazareno permanece entre nosotros y así será hasta el final para todos los que deseen sinceramente guardarlo en su corazón, sirviendo y amando, haciendo al prójimo como nos gustaría que este nos hiciera.
Que Deus bendiga esta Casa de Caridad y que hasta el final, pueda cumplir la Voluntad del Padre.
Vuestro Maestro
Ramatis
GESJ - 13/12/2008 - Vitória, ES - Brasil