¡Pueblo brasileño!
¡Tomad las riendas en la conducción de vuestro destino!
Todos vosotros, brasileños de todas las religiones, creéis que sois los escogidos salvadores del Planeta; pensáis que sois la Patria del Evangelio, y como tal, que liberaréis al Mundo.
Solamente será aceptado como integrante de la Patria del Evangelio, en la gran selección que está en marcha, aquel que lleve sus alforjas repletas de virtudes y sentimientos sublimes, que elevan a la criatura hacia el Creador. Las alforjas llenas de oro sucio, adquirido por la corrupción de las almas, os conducirá al exilio doloroso.
Aquellos que componen la Patria del Evangelio y el Corazón del Mundo, son leales a los dictámenes de lo Más Alto, y sus actos reflejan la Voluntad del Padre, que está en el Cielo, dictado por el Maestro Nazareno.
Sois los artífices de vuestro destino: seguid libres de mácula, con las vestes brillantes, o permaneced en las sombrías franjas de la degradación.
Pueblo brasileño, amaos como el Padre nos ama.
Ismael
GESH - 12/06/2009 - Vitória, ES - Brasil