1553

El Espíritu es libre para manifestarse o callarse, donde y como quiera

04/08/2009

      A+ A-


¡Salve la paz!

¡Salve la Luz!

Hermanos, que la Bondad del Señor de los Mundos se derrame sobre nosotros.

El problema de la mediunidad es ser encarada como misión y no como tarea. Analicemos la situación en ambos casos:

Como misión, descienden a la Tierra misioneros, cuyo perfil psicológico está preparado para la desconexión kármica, si es que no la ha realizado ya, de manera que las energías empleadas en su descenso representan beneficios para el progreso de un gran número de almas conectadas a ellos.

En esos casos, la preparación en el plano astral es intensa y se necesita un plan depurado que identificará el momento histórico más adecuado para diseminar los ideales promovidos por el Misionero.

Dicha medida cuida que no se pierda el esfuerzo de legar a la humanidad un conjunto de valores, coherentes con el grado evolutivo en el que se encuentren los seres encarnados.

El Misionero tiene el compromiso de abrir camino para que desciendan Fuerzas Superiores, actuando con simplicidad, para plantar en terreno fértil las semillas de la fe, la esperanza y la verdad, allá por donde pase.

El Misionero también tiene el papel de transmitir la continuidad de la obra de su antecesor, pues como misioneros, los trabajadores se suceden, añadiendo nuevas lecciones a las cartillas de conocimiento de la humanidad.

Su presencia entre los seres humanos tiene como finalidad alcanzar a incontables almas atrasadas, estimulándolas al progreso y siendo para ellas motivo de transformación interior duradera.

En el caso siguiente, la finalidad es servir o cumplir la tarea, muy diferente a la finalidad de los Misioneros, pues aquel que desciende al mundo físico con la marca de la mediunidad como tarea, recibe esa oportunidad como herramienta de progreso para su propio espíritu, pudiendo o no, según el uso que haga de su libre albedrío, ser un factor de crecimiento y liberación, para otros espíritus ligados a él por lazos de servicio o de karma.

Por lo tanto, en esos casos, la finalidad de la mediunidad es la de crear una consciencia cristiana en la mente del trabajador, y mediante la disciplina del servicio con Jesús, educar su corazón para manifestar caridad, amor al prójimo y generosidad.

El médium de servicio es aquel espíritu atascado de deudas, cuyo crédito ha sido totalmente cercenado por anteriores incumplimientos, que recibe una última oportunidad de negociación, donde el ejercicio de la mediunidad representa los plazos reajustados de sus pagos atrasados.

Así, se percibe una marcada diferencia entre una y otra forma de interpretar la facultad mediúnica, que puede elevar o hacer caer al candidato a la reforma espiritual. (reforma interior)

Mientas que una (la de misión) ensalza la virtud y eleva al alma dedicada, la otra, (la de servicio), demuestra el atraso espiritual de quien la carga, que está en la obligación de reafirmarse en la Siembra del Bien, todos los días de su vida, hasta que se dé por concluida su existencia.

Por lo tanto, hermanos, no os dejéis engañar por las trampas de la vanidad, el orgullo o el egoísmo. Entregaos en cuerpo y alma al ejercicio de la mediunidad cristiana, desinteresadamente, auxiliad al que llora, al que sufre, al que muere. Esos sufridores son hermanos que dejaste atrás en el transcurso de tantas existencias, en las que con mirada obtusa, sólo teníais ojos para vosotros mismos.

Aquellos hermanos vuestros que se levantaron solos y se fueron, dejaron en la larga fila de vuestras dudas, a otros hermanos en condiciones semejantes, para que les pudierais ayudar, pues aunque estos progresaron gracias a su propio esfuerzo, no os exime de la deuda, del compromiso de ayudarles y no haber cumplido vuestra promesa.

Sed mansos. Aceptad vuestro fardo, pues es leve, ya que el Maestro Adorado, Misionero de la Luz sobre la Tierra, os sustenta cuando estáis con sobrecarga de trabajo.

¡Que la paz del Señor de los Mundos vuelva a reinar sobre la Tierra!

Os dejamos, pero nunca os abandonamos, pues mientras tengáis fe, bondad y amor al prójimo, allí estaremos, sirviendo y amando como Jesús nos enseñó.

Edgard Armond

P - ¡Hermano, bienvenido en el nombre de la Luz! No me acuerdo si ya te manifestaste entre nosotros o si esta es la primera vez, de cualquier modo, Margarida se alegrará cuando sepa de tu presencia.

R - Decidle a Margarida que el espíritu, después de cumplir sus tareas ante la Ley de Dios y sin deudas ante las leyes de los hombres, es libre para manifestarse donde quiera, una vez recibida la autorización de sus Hermanos Superiores.

Recorro los "Núcleos de Trabajo" donde los mensajes que escribí en forma de libros son utilizados para preparar a los que servirán en la Siembra Cristiana, como instrumentos de auto-perfeccionamiento. Allí procuro dedicar algunos momentos de servicio para ayudar en la comprensión de la palabra escrita, introduciendo nuevos conceptos o haciendo despertar recuerdos que puedan ayudar al prójimo.

Por los medios que os sean posibles, os pido que divulguéis el siguiente pensamiento: de la misma que el hombre encarnado es libre para tomar sus decisiones, los espíritus están facultados para ir y venir libremente, manifestarse o callar, donde y como quieran, necesitando tan solo la autorización de las Ciudades de la Luz, desde donde proceden las orientaciones que dirigen el karma de los colectivos para el Planeta.

Quedaos en paz. Que Jesús nos bendiga y ampare mientras sigamos sirviendo.

Edgard Armond

GESH - 17/07/2009 - Vitória, ES - Brasil




VOLVER A LOS MENSAJES Y DIVULGACIONES
CONTACTO CON NOSOTROS AHORA!
Todos los derechos reservados Extras e Instras | 2025
FBrandão Agência Web