Abrazaos hermanos, somos todos hijos de Dios.
Amaos hermanos, somos todos compañeros de una larga jornada.
La ronda del aprendizaje es inherente a todos. Ofreced una mano a los más débiles, esclareced a los ignorantes, esa es una de las tareas de un siervo de Jesús.
Aún sois infantes en el jardín de la Tierra y esta gran Escuela de aprendizaje no oculta los errores de los trabajadores culposos.
No busquéis la perfección en la etapa en la que os encontráis; trabajad en vuestra reforma interior y en la convivencia pacífica de vuestro día a día.
El tiempo, este gran compañero ofrecido por el Creador, os llevará a la perfección. Así, alcanzaréis, al final de una larga jornada, los páramos benditos del Padre.
Paz y Luz para todos.
Instructor Tarcílio
GESJ - 03/11/2008 - Vitória, ES - Brasil