La creación de la Tierra estuvo precedida de muchas tormentas.
Vinieron los hombres a habitar el Planeta y con las tormentas de orden geológico, llegaron también las de orden moral.
Pasaron siglos y la evolución envolvió con su manto las eras de las transformaciones.
El Planeta salvaje se modificó, y los humanos bárbaros de las cavernas se emanciparon en su modo de actuar, vestir y comportarse.
Durante muchas eras vimos al Planeta renovarse y los seres humanos evolucionar en su apariencia.
El Apocalipsis ha llegado y en este espacio de tiempo el hombre se ha modernizado en su barniz social, sin embargo, su alma sigue sin evangelizarse.
A muchas de las criaturas que perdieron su forma humana, yo los vi nacer junto al Planeta; y sus corazones y mentes no acompañaron el ritmo de progreso del ambiente que la Providencia Divina le envió para progresar.
Ahora, como semillas salvajes serán lanzados a tierras agrestes, para que nuevamente puedan, en la rudeza de la vida, reconocer el Amor del Padre por Sus hijos.
Un día fui Matusalén, hoy apenas soy un hijo de Dios. En el apogeo del Apocalipsis, yo soy un siervo más de Dios.
¡Somos aprendices de las Eternas Leyes del Padre, ignorantes sabios de la eternidad!
Es hora de servir al Maestro Jesús con nuestras reservas de amor, conquistando los sombríos peñascos de la ignorancia y el dolor.
Nuestro ropaje terrenal ya no existe, por eso me presento así ante vosotros.
Urge encender la luz donde las tinieblas se mantienen.
Urge acoger a los que lloran y a los que lanzan el fuego de la destrucción en los corazones hermanos.
Urge amar y servir al Padre.
Nada tengo de mí para ofreceros que no sea la voluntad de servir siempre al Creador.
La Tierra es un solo cuerpo y su humanidad un único pueblo hermano. Las fronteras ficticias desaparecen cuando nos tornamos Siervos de Dios e hijos de la Creación.
¡Amar, es servir al Creador! No hay mejor forma de rendir reverencia al Padre que cumplir Su Voluntad Mayor.
Jesús es el Faro potentísimo que nos guía. Sin Él no se llega al Padre.
Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Matusalén
GESH - 12/09/2009 - Vitória, ES - Brasil