Diálogo entre un médium del GER y Rarafath, un habitante de Stelta
P - ¿Hermano, realmente habrá esa reforma tan hablada en nuestro planeta?
R - Si la habrá.
P - ¿Algunos dicen que el proceso fue ya adelantado?
R - En la ciudad subterránea que contruímos todo ya esta listo.
P - Nosotros los de la superficie ¿iremos para allá debido a los tristes acontecimientos venideros?
R - Tal vez la ciudad no pueda ser utilizada como fue programado, tal es la gravedad de las convulsiones en el planeta.
P - ¿De qué modo ayudarán a aquellos cuyas vidas deben ser preservadas?
R - Debido a los imprevistos que puedan ocurrir, fue convocada por los habitantes de Stelta una Nave-Madre a la Gran Fraternidad Blanca Universal.
P - ¿Ustedes siempre viven en Stelta?
R - No. Nosotros estamos desde hace tiempo organizando la ciudad de Stelta, pero no somos del planeta Tierra. En nuestro mundo de origen vivimos en el interior del planeta; por eso, fuimos escogidos para tal empresa debido a nuestra experiencia. Tal vez todo nuestro esfuerzo se torne inútil, pero si eso sucediera no quedaríamos frustrados. Nosotros amamos a la humanidad terrena y los planos ejecutados están en riesgo de ser o no aprovechados.
Paz en nombre del Maestro.
Rarafath, el 25/01/88
Un Hospital Intraterrestre
En este viaje comenzamos a subir, aparentemente sin rumbo y subimos más, ... hasta ver la Tierra como una estrella muy brillante; pasamos cerca de artefactos fabricados por seres humanos como medios de observación del espacio hacia la Tierra, cuando repentinamente el Mentor me llamó la atención hacia una cosa maravillosa y emocionante. Esa "cosa" era el Cometa Halley, que surcaba el cielo con su vertiginosa velocidad, dejando atrás su estela de kilómetros luz. El espectáculo es tan lindo y grandioso que quedé fascinada mirando aquella divina obra del Padre. Pregunté si algún mal podría venir para la tierra debido a su pasaje y de su rápida explicación concluí que no.
Contemplamos el majestuoso astro por algún tiempo y después volamos rumbo a Stelta, patria de Rarafath, donde fui conducida hacia un hospital, lugar para el tratamiento de mi dolor de cabeza. Me llevaron hacia una cámara transparente semejante a una urna y después de acostarme colocaron la tapa. Detrás de ella quedaba un panel con todo sus botones donde fueron conectados algunos conductores. Sentía perfectamente una descarga eléctrica en mi cabeza. Tal descarga me trajo un gran alivio. Pasado algún tiempo me sacaron de la cámara. Me encontré con Rarafatn y regresamos al Centro donde calmadamente tomé mi cuerpo físico.
Así terminó mi viaje a aquella linda y avanzada civilización que tantas veces ya citara en cuerpo astral, dando origen al pequeño libro editado por el Grupo de Estudios Ramatís titulado "Los Intraterrestres de Stelta".
Viaje astral, el 28/10/85
Fe
Cuando parezca muy cercana la victoria de las Tinieblas y de la ignorancia sobre la luz de los que sueñan;
Cuando parezca inútil la lucha por la paz por haberse agotado todos los esfuerzos para ese fín;
Cuando el desentendimiento entre las Naciones supere el climax de la desesperación;
Cuando astillas de violencias alcancen a los que trabajan en dirección del bien;
Cuando los horrores de la destrucción impriman en las criaturas las marcas del desánimo;
Cuando el sonido de las trompetas de guerra retumben en los corazones amargados;
Cuando la devastación de las labranzas por las plagas consuman los últimos hilos de esperanza; aún habrán de tener fe, pues habrá llegado la hora en que llevaremos a aquellos que fueron escogidos, pues ellos mismos escogieron el camino que los llevará hasta nosotros.
Arfat, un intraterrestre, el 28/07/84
Observación: Este hermano nuestro es habitante de un mundo subterráneo llamado Stelta. El y otros seres de su mundo llevaron, en cuerpo astral varias veces, a una médium del GESJ para conocer diversos sectores y la vida en Stelta. Consulte nuestro pequeño libro: "Los Intraterrestres de Stelta".
Un paseo hasta la entrada de una ciudad Intra
Salí con Rarafath como siempre en un "disco volador", después de dar un paseo por el espacio sideral pasando por entre planetas y meteoritos y ver de lejos otras galaxias, nuestra querida Tierra parece una pequeñita estrella en esa inmensidad del universo sin fin. Y, a medida que nos aproximamos de regreso, su luz iba aumentando y gradualmente comenzando a aparecer su contorno hasta distinguir la forma de sus mares, ríos y continentes. Y así comenzamos a recorrer una región donde los árboles alcanzan una altura difícil de imaginar y donde el verde es más verde en su variada tonalidad. Penetrar en esta selva simplemente me pareció casi imposible pero vencimos esa barrera porque nuestro cuerpo no era material. Llegamos a un lugar donde muy bien camuflada existía una entrada, y ésta se abrió cuando nos detuvimos ahí, surgiendo en ese momento un ser pequeño y de mirada mansa. Rarafath me dijo que estábamos frente a uno de los "guardianes de la entrada".
Me presentó al guardián. En esta ocasión no entramos para conocer la ciudad y sus habitantes. De ahí mismo regresamos.
Viaje astral, el 15/07/85