El Guardián - ¿No quería hablar conmigo?
Te olvidas del pasado; los enemigos han estado atormentándote, pero es la culpa que mantienes viva en tu interior la que permite que ellos permanezcan tan cerca de ti.
Ahora es el momento de las pruebas en la materia.
Esta Casa es un "puerto seguro" al que te han traído, aquí encontrarás reservas de energía que envolverán tu mente y tu cuerpo para que soportes lo programado para esta existencia.
¡No estás loco, mi querido hijo!
Tan sólo eres un espíritu culpado que busca renovarse ante Dios.
Estamos a tu lado y siempre lo estaremos.
El Joven - ¿Cómo hago para mantenerme en pie, mi querido Guía?
Guardián - En este momento debes activar tu voluntad.
El Joven - ¿Cómo hago con la tristeza que me llama por la abstinencia de las drogas: del consumo de marihuana, y con la soledad, cuando me encuentro aquí sólo en mi cuarto?
Guardián - ¡Busca al Divino Jesús! Que Su Imagen Divina esté presente en tu mente por encima de la voluntad animal, pues es la Imagen del Maestro la que debe estar siempre presente en tu mente.
El Joven - Es muy difícil.
Guardián - Las caídas son inevitables para el espíritu que aún camina titubeante por el camino iluminado; pero el deseo de progreso debe permanecer, porque levantarse y volver a empezar es un derecho que tenemos todos, hijos de Dios.
El Joven - ¿Guía querido, eres un hombre o una mujer?
Guardián - Fui tu madre y también tu padre. Hoy me presento en la forma masculina.
El Joven - ¿Fuiste mi padre?
Guardián - ¡Sí, hijo querido!
El Joven - ¡Querido padre!
Guardián - Olvida el pasado por ahora, amado, busca el momento para fortalecer tu mente.
Evita el camino del vicio, busca nuevos amigos, abandona los antros de perdición.
Hijo mío, te sugerimos un tratamiento en esta Casa que la Bondad Divina te ofrece, para eliminar algo de la carga tóxica que pesa en tu alma.
Sé fuerte, hijo.
Jesús siempre nos ampara, conseguirás rescatar tu alma querida hacia un nuevo recomienzo, cuando alzaremos un vuelo más alto.
Sé fuerte y ten coraje para enfrentarte a los vicios, para que tu alma se libere del sufrimiento.
Salve Jesús, el Divino Amigo que nos guía.
Margarida - ¿Hermano, puedes identificarte?
Guardián - Me llamo como él desea y acostumbra a llamarme: Krisna.
¡Salve Jesús!
GESJ- 15/09/09 - Vitória, ES - Brasil
Nota:
Este joven nunca regresó para el tratamiento.
Aparece de vez en cuando, pero siempre solo. Es muy difícil en esos casos que abandone el vicio, y no es el primero.
Que Jesús le fortalezca para la larga caminata.
Margarida