Hermanos, aprovechando la oportunidad de la intensa luz que se derrama sobre la Tierra, nosotros la irradiamos en la densidad que posa sobre la psicoesfera del Continente Asiático, para intentar disipar formaciones negras, cuyos conglomerados avanzan en la materialización de los cataclismos de la naturaleza.
No podemos evitar que esto ocurra, nuestro esfuerzo es en el sentido de minimizar los efectos devastadores del drenaje tóxico que desciende a la materia, inevitablemente, debido a la acumulación exagerada en el campo astral.
Que vuestra humanidad se apiade ante el dolor, pero que, principalmente se transforme y evite la formación de nuevos focos de conglomerados densos que son los causantes de los grandes cataclismos.
Aún hay mucho que puede ser evitado, pues aunque el destino de la Tierra esté trazado, la Misericordia Divina facultará la reducción del sufrimiento en la medida en la que así lo deseen los hombres.
No hay un determinismo Divino que fuerce el sufrimiento de las criaturas, el Padre es todo Misericordia, Perdón y Bondad y sólo se irradia Felicidad de su Ser perfecto. Todo mal, todo dolor y sufrimiento resultan de la ignorancia humana. Renovaos, para que la fuerza de la naturaleza no os obligue a revolcaros aún más en la ignominia.
Vuestro amigo Antar, de Alfa y Omega.
Hace mucho que no nos presentamos ante vosotros, no obstante, hemos sido convocados por el Comandante Yury y nos apresuramos para movilizar nuestras naves, preparadas para auxiliar al planeta durante la festividad que ha favorecido la propagación de las Fuerzas Superiores en el Orbe Terrestre.
Todo esfuerzo será siempre realizado en favor de esta humanidad.
¡Salve la fuerza de la Luz! ¡salve el Divino Maestre Jesús, Aquel que nos guía desde lo Alto.
Margarida - Nosotros también os saludamos en el nombre de Jesús, en el nombre del Padre Mayor. Siempre que podáis, venid hasta nosotros. Nos sentimos felices con las visitas y consejos de nuestros hermanos Mayores, mucho más avanzados y evolucionados que nosotros.
Gracias, hermano.
Antar de Alfa y Ômega