En las alturas celestiales pairan sublimes entidades cuyo esfuerzo y dedicación durante milenios de pruebas y superaciones, les permitió el avance y la elevación junto a las esferas más próximas al Corazón Amoroso de Aquel que rige nuestra alma. Desde donde habitamos el servicio permanece como regla esencial de convivencia fraterna, e incesantemente, escuchamos la llamada que nos envían los seres humanos, en jornada kármica sobre el Planeta.
En respuesta a su llamada a todos les enviamos fuertes mensajes de perseverancia, de optimismo y orientaciones respecto al trabajo. Pero, la mayoría de aquellos que nos gritan están sordos a las respuestas que les enviamos; desean respuestas que ya traen en su interior y no les llegan las vibraciones que les enviamos.
Bienaventurados aquellos que escuchen, pues alcanzarán el puente de transición entre el hombre viejo y el hombre nuevo, dejando tras de sí todos los hábitos que los arrastraron a la inferioridad.
¡Hermanos, abrid vuestros corazón!
Sólo el amor es capaz de realizar los cambios que necesitáis.
Sólo el amor podrá salvaros.
Sólo el amor será la fuerza capaz de alzaros por encima de las tormentas que creasteis.
Sólo el amor es la respuesta que tenemos para daros.
Maestra Rowena entre vosotros
(Maestra de la GFBU)