Videncia:
Veo el campo de batalla en los alrededores del ASJ (Centro de Acogida Siervos de Jesús). Era un descampado, igual al que había antiguamente, cuando realizábamos las vigilias nocturnas por esa zona.
De repente el suelo tiembla y a la vez llegan unos gigantes con armas pesadas y violentas en las manos, bolas de hierro con clavos, cadenas y armas de fuego que parecían cañones.
Muchos Trabajadores de la Luz son retirados por orientación de los Superiores. Apenas quedaron los guerreros más experimentados, y el cerco se cerró en torno a nosotros.
Ellos nos rodearon y se preparaban para atacar todos al mismo tiempo. Estábamos cercados; súbitamente, desciende hacia el centro del círculo una "torre de luz". Dentro de la luz hay unos cables plateados, los agarramos, y durante algunos instantes, los gigantes se quedan ciegos; nosotros corremos en diferentes direcciones, entre sus largas piernas, por debajo, los liamos en los cables plateados que parecen ser de acero, muy resistentes.
Corremos y saltamos a gran velocidad; nos juntamos nuevamente en el centro estirando las manos, con las puntas de los cables sueltos que hemos liado entre sus piernas. Una "fuerza" empuja los cables hacia lo alto del tubo de luz, haciendo caer a los gigantes de espaldas, todos al mismo tiempo.
Inmediatamente, avanzamos sobre ellos. Los guerreros que habían salido del campo de batalla regresan, atacando por la retaguardia. La lucha sigue con intensidad. Saltamos sobre sus cuerpos, mientras los compañeros, uniendo sus espadas, les propinan descargas que impiden que se levanten del suelo.
Una sola espada es incapaz de detenerlos, pero todas juntas los inmovilizan. Nosotros los vamos atando con los cables al suelo, como en el cuento de Gulliver. Veo que varios compañeros del GESJ también están luchando contra los gigantes.
Todo fue muy rápido, los Guerreros de la Luz se movieron a gran velocidad, sin vacilaciones, miedo ni dudas. Todos conocían las órdenes y sabían lo que tenían que hacer. ¡Lindo combate! Al final, los adversarios abatidos fueron levantados por haces de luz hacia las naves-prisión. Así terminó la primera etapa de la lucha. Pero la cosa no quedó ahí.
Entonces, de nuevo surgen seres tenebrosos, más o menos de nuestro tamaño: deformes, dementes, sucios, andrajosos, violentos y entran en el campo de batalla.
Se traba una nueva lucha, ahora es cuerpo a cuerpo. Nosotros continuamos luchando, abatiéndolos uno a uno. No paran de llegar más de ellos, como si salieran de una grieta existente en el lateral del ASJ. Me parece que el objetivo de los "tenebrosos " es dominar el Centro y el área alrededor.
Durante largo tiempo, luchamos. En cierto momento me vi alzando la espada para golpear a un enemigo, y a la vez escucho el titilar de otra espada que se cruza con la mía; era la de una compañera; rápidamente nos miramos, y fortalecida con la presencia de la compañera grité: que cese el mal, bajo la Espada de la Luz, y le propiné un golpe certero al corazón del demente. Después de un tiempo, las señales de cansancio empezaban a notarse, pero seguimos firmes. Los infelices hermanos abatidos fueron recogidos por las naves de rescate. Ya no podrán permanecer en la Tierra. Todos seguirán hacia el exilio.
Los heridos fueron atendidos allí mismo por los enfermeros de primeros auxilios, y después los encaminaron hacia el Hospital de la Colonia Siervos de Jesús.
GESH - 09/05/2009 - Festival de Wesak - Playa Grande, ES - Brasil