¡Que la paz esté con vosotros!
La graduación espiritual es la condición evolutiva del alma, determinada por el sumatorio de sus acciones positivas y negativas. El balance final determina su graduación espiritual, donde la criatura se encuentra vibratoriamente: en las franjas inferiores, o en las franjas superiores. Es la conquista inalienable del espíritu.
Todos nosotros, centellas divinas, desde nuestra creación, recibimos iguales y justas oportunidades para evolucionar, hasta el infinito, para que podamos ascender vibratoriamente cada vez más, hasta alcanzar la perfección, y aún continuar en los inimaginables ciclos superiores de la evolución. Arrastrándose aún en los primeros peldaños del despertar de la consciencia, la criatura no puede evaluar las dimensiones superiores.
En el continuo e intenso esfuerzo por despedirse de los viejos ropajes de los Mundos Inferiores, la criatura teme fracasar, y no percibe el mismo esfuerzo que también realizan sus Hermanos Superiores para sostenerlo en el trance ascensional.
La lucha libertadora del alma está llena de esfuerzos, no solamente de uno mismo, sino de todos los Hermanos que, en los dos planos de la vida, persisten en auxiliarle.
No estáis solos, pues la lucha por la evolución se realiza en conjunto.
En el sacrificio de la cruz, Jesús nos proporcionó el ejemplo vivo de de fe y coraje; amando y perdonando a Sus verdugos nos entregó las mayores herramientas para activar la propulsión de nuestra ascensión.
Es en la comunión de muchas manos, en el esfuerzo único de la práctica del Bien, como alcanzamos los planos superiores, donde reinan la paz y el amor.
Sigamos por Jesús, pues Él es por nosotros.
Rampa
GESH - 05/12/09 - Vitória, ES - Brasil