Hermana mía, cambia el curso de tus pensamientos.
Desapego, desapego. Nada podréis hacer por aquellos que no quieren ayuda, pues "esa enfermedad que tienes en la boca", los médicos de la Casa nos han dicho que ha sido desencadenada por tus pensamientos de angustia, miedo y apego a los familiares.
Tu organismo recibió la carga intensiva de los pensamientos, como una enfermedad instalada y procura un medio de librarse de ella, lo que ha desencadenado un proceso inflamatorio que no consigue finalizar por sí solo; por eso te ayudamos, pero hermana, también puedes ayudar cambiando tus pensamientos.
Cinco (5) semanas de tratamiento.
Trae 2 botellas de agua: una para beber y la otra para hacer gárgaras y escupir. Cada semana, durante el tratamiento.
Bañarse con sal gorda.
¿Deseas preguntar alguna cosa?
P - Es mi sangre, y yo les quiero a todos, y al final acabo involucrándome demasiado.
Guía de la Casa - te puedes involucrar hermana, pero sin sufrir innecesariamente, pues no podréis intervenir en la avalancha de los acontecimientos en la vida de vuestros familiares.
Guía de la Casa - Padre Joaquín de Aruanda
GESJ - 12/01/2010 - Vitória, ES - Brasil