Videncia: Veo el Planeta Tierra e intensas catástrofes naturales sucediendo en todas partes. No sé si se daban al mismo tiempo o no. Las escenas eran fuertes y muy reales, estaba emocionada.
Sentí la presencia de Nostradamus y escuché sus palabras haciendo eco por todo el Globo:
¡Rayos y tempestades asolarán la Tierra!
Las aguas subirán invadiendo las tierras de las cimas más altas; invadirá las casas y traerá enfermedad y muerte.
Del centro de la Tierra lavas incandescentes buscarán la superficie, quemando los miasmas de la maldad.
Fuego y agua, elementos esenciales para la vida, sesgarán la vida de los rebeldes.
Tormentos morales sufrirán los orgullosos e insensibles ante el dolor ajeno.
Las enfermedades se multiplicarán, dejando desconcertados a los científicos de la medicina.
Los improperios y la rebeldía superlativa de los ignorantes harán eco en la atmósfera, convirtiendo en brasas sus fríos corazones.
Nada impedirá que avance la transformación del Planeta.
Dolor, lágrimas y rechinar de dientes se mezclarán en el fango podrido, regado por la sangre de las criaturas, que sesgarán sus vidas en las injusticias humanas y pagarán sus deudas con la Justicia Divina, finalizando un ciclo de dolor y expiación.
La Tierra gime y el hombre no escucha, la hiere aún más.
Los Ángeles Estelares envían sus naves para parar la hemorragia del Planeta, ayudando en este tránsito doloroso, pero los hombres les ignoran.
Solamente el brillo del oro atrae su atención. El brillo "fatuo" que esclaviza sus corazones.
No hay castigo divino, hay Ley del Progreso.
La renovación no tardará...
Nostradamus
GESJ - 30/12/09 - Vitória, ES - Brasil