Este mensaje nos fue enviado por uno de los lectores de nuestras Divulgaciones. Dado que se trata de un Centro Kardecista y el mensaje es del Dr. Bezerra de Menezes, espíritu muy amado y respetado por todos los espíritas de Brasil, hallamos el deber de divulgarlo en este espacio después de haberlo leído y comentado en nuestro GESJ.
Tiempos de Transición
La Tierra está pasando de ser un planeta de pruebas hacia un planeta de mayor evolución. Les puede parecer extraño sobre lo que les estoy hablando, porque ustedes han observado tragedias colectivas…Y más llanto vendrá para Brasil, que inegablemente aún es la Patria del Evangelio y donde ciertamente palpita el corazón del mundo. Puesto que ningún otro pueblo es como el brasileño; sin preconcepto, tan capaz de olvidar. Ya vinieron a esta tierra aquellos que ya se forjaron en otras tierras y aprendieron a dejar a un lado el orgullo y el preconcepto y abrir de par en par el corazón hacia el conocimiento espiritual.
De ningún otro país -yo que estoy en el Plano Espiritual puedo dar testimonio- llegan tantas oraciones sinceras como las que vienen de Brasil, para varias colonias. Una capacidad de olvidar inmensa, una alegría que brota en el aire…La tragedia viene y el pueblo sonrie y canta. Realmente es un pueblo feliz, a pesar de la infelicidad. Y nosotros, los del Plano Espiritual, sabemos que de entre aquellos que están aquí, muchos son los espíritus elegidos que ya vinieron de otras eras de mucho sufrimiento y de muchas luchas, para comenzar un nuevo mundo. Entonces van a dejar la expiación por una conquista mayor de paz, una alegría pacífica y bella. La sinceridad brota espontánea en el corazón de todos los brasileños. Claro es que las compuertas de las colonias fueron abiertas y muchas entidades altamente tenebrosas se abrigaron en este Orbe, pero para aprender a estar en contacto con el bien y con la fraternidad de la caridad de la Doctrina Salvadora, y así se regeneraron. Y si no consiguieron obtener eso, ciertamente quedará marcado en sus almas el bien que pudieron ver. Así como nosotros sabemos que el cielo es azul y la campiña es verde, también las almas malévolas saben que el bien es paz y que el trabajo es la esperanza, y ellas recordarán eso.
Vendrán dolores, sin embargo vendrá un siglo diferente. El SIDA diezmará a muchas criaturas, las subdivisiones de virus serán inmbatibles y otras tantas criaturas serán diezmadas. Tragedias colectivas asolarán a los países. El mar rugirá con la fuerza de Dios y retomará hasta aquello que el hombre halla imposible de tomar, botará estatuas de bronce y hará un imperio de luz donde las criaturas que quedarán serán aquellas que ya fueron probadas en todas las experiencias y no fracasaron, aquellas que pudieron probar del cáliz endulzado del pecado y prefirieron el bien y aquellas que dejaron realmente el personalismo para entender que el mundo y la Casa de Dios y todas las criaturas son sus hijos. Y nosotros somos nada más que hermanos. Ningún mirar dejará de estar sombreado de dolor. Los ojos van a llorar dolorosamente y los labios aprenderán a orar. Sólo en la oración las criaturas encontrarán el consuelo para sus dolores y sólo en la religión encontrarán consuelo para sus vidas.
Nada ni nadie será escatimado. Viniendo de una asamblea que ayer se reunió con varios representantes de varias colonias, nosotros ya no estamos asustados. Nuestros ojos ya vieron mucho más de lo que fuera posible imaginar que viesen…Aprovechen cada instante de trabajo con alegría, sin rivalidad, sin tristeza, sin amargura. Sean felices y hagan felices a las criaturas. Obtengan los bienes materiales, luchen por ellos, pero luchen también por los bienes espirituales y compártanlos con aquellos que poseen menos. Vendrá el tiempo en que el hombre disputará pequeñas raíces en el suelo seco, recordando la pletórica mesa que tuvo, el agua pura que bebió, bajo un Sol quemante, porque el diluvio no vendrá más. Ustedes verán en la propia Tierra como el calor del Sol encienda el fuego. Enciendan por tanto, la llama del amor en sus corazones, porque los tiempos han llegado y ya están a la puerta batiendo insistentemente…
Bezerra de Menezes
El mensaje de arriba fue canalizado por la médium Shyrlene Soares Campos, del Núcleo Siervos de María de Nazareth (Av. Arnaldo Godoy de Souza, 2275, Caixa Postal 320, Uberlandia -MG, Fone: 0xx34238-4451). El mensaje puede ser reproducido para distribución gratuita.