Videncia: Vi, en el plano astral, que el pleno del Congreso Nacional, en Brasilia, estaba acompañado por un gran número de entidades inferiores, divididas en grupos. Noté que entre ellos estaban reñidos, pues se estaban disputando en el plano físico, quien iría a dirigir la Sesión que estaba a punto de comenzar.
Enseguida recibí la siguiente comunicación:
¡Salve la Luz y el Amor!
¡Saludos cordiales, hermanos en Cristo!
Siento mucha gratitud hacia vuestro Grupo, es tan valioso el trabajo que estáis realizando en los planos visibles e invisibles, que no he podido contener mi alegría al llegar a vuestra Colonia Espiritual Siervos de Jesús.
Si en la actualidad la humanidad le diese la debida importancia a los Postulados de Jesús, el Planeta no estaría como está. Y no me refiero solamente a la nación brasileña, pues la insensatez, la perversidad, la estupidez y la corrupción están esparcidas por todo el orbe terráqueo.
El fin de esta civilización se aproxima, y al mismo tiempo se cierra o quiere aceptar los momentos finales que asolan diariamente a nuestra Madre Tierra, pareciéndose a la humanidad de los tiempos de Sodoma y Gomorra: las dos ciudades que otrora fueron destruidas junto con sus habitantes, debido a la práctica de actos inmorales.
Me angustiaba el ser por haber conocido tan tardíamente los estudios y prácticas espirituales, que son herramientas de apoyo y lapidación en nuestro progreso espiritual.
La llegada de abnegados Hermanos de diversas galaxias, así como del interior de la Tierra, para ayudarnos en el proceso de renovación interior, para que no seamos nuevamente deportados a otro orbe planetario, es un asunto poco propagado y discutido en el escenario político, económico y social.
Son asuntos tan poco ventilados en nuestra convivencia terrenal, que cuando nos deparamos con la realidad de la vida más allá de la muerte, entramos en choque, debido a nuestras antiguas creencias e idiosincrasias.
Una vez alcanzada cierta madurez en las lides espirituales, nos deparamos con conceptos, filosofías y doctrinas, entre otras prácticas pregonadas en eras pasadas, que corroboran con la Verdad Eterna y Soberana contenida en el Evangelio de Jesús.
Solamente a través del amor y el perdón nos transformaremos y nos libertaremos de las ruedas kármicas de dolor y expiación.
Cada nación tiene al político que se merece, compatible con su índole y hábitos de conducta. Sin embargo, cabe a todo y cualquier ciudadano modificarse para merecer políticos mejor instruidos y bien preparados, tanto psicológica como moralmente hablando.
No culpemos al sistema, que está fallido. Además, las criaturas son imperfectas, cabiendo a Dios, nuestro Padre, todos los adjetivos de la perfección.
Busquemos, eso sí, corregir nuestros fallos para que podamos servir de ejemplo a los que conviven con nosotros. Si exigimos algo de alguien y que éste cambie, también nosotros pasamos a exigirnos nuestra propia mejoría, nuestro propio cambio.
¡Hermanos! Sigamos, obedientes, las directrices de la Luz que resumen todo cuanto necesitamos para hacernos dignos de servir al Maestro de los maestros, al Amado Jesús.
Paz, bondad y unión para todos.
De vuestro hermano y amigo,
J. K.
(Juscelino Kubitschek) ¹
GESJ - 13/07/2010 - Vitória, ES - Brasil
Nota ¹ - Juscelino Kubitschek de Oliveira (12/09/1902 - 22/08/1976), conocido como JK, fue un médico, militar y político brasileño. En política, fue Alcalde de Belo Horizonte (1940 - 1945), gobernador de Minas Gerais (1951 - 1955) y presidente de Brasil, entre 1956 y 1961. Durante su mandato como presidente de la República, Brasil vivió un período de notable desarrollo económico y relativa estabilidad política, siendo el responsable de la construcción de una nueva capital federal, Brasilia, ejecutando así un antiguo proyecto de cambio de la capital, que hasta entonces había sido Rio de Janeiro, para promover la integración del país. Concretó ideas basadas en aquello que consideraba básico, en términos de desarrollo económico y social, donde el progreso fue la característica básica de su gobierno.