La Doctrina de los Espíritus es la fuente extraordinaria de conocimiento y liberación; solamente aquel que no consigue despedirse del antagonismo hacia las Leyes Divinas no la reconoce.
Tratar de Mundos Superiores, revelando a la humanidad que existen otros Mundos más avanzados que la Tierra donde habitan seres inteligentes y elevados moral y espiritualmente, es una sabiduría avanzada que la ciencia terrena aún no ha alcanzado.
En esa comprensión y aceptación de los diversos mundos habitados, se cree en la presencia de seres de fuera de la Tierra que vienen a socorrer a esta humanidad, en misión o en visita. Traen tecnología avanzada para utilizar en vuestro favor. Entenderán también los terrestres que muchos de estos seres extraterrenos reencarnan en la Tierra para dar impulso moral, espiritual, científico a la humanidad atrasada.
Todo esto lo revela la Doctrina de los Espíritus, pero solamente aquellos que "tienen ojos para ver" lo hacen, aquellos que poseen fe y lo aceptan.
La Tierra, planeta de categoría aún atrasada en la evolución de los mundos, desea progresar. Inició el proceso de abandono de las dimensiones inferiores para nacer en una dimensión superior, mudando su categoría en la clasificación de los Mundos.
Creer o no ya no importa, pues ya no hay tiempo para convencer a los incrédulos. No obstante, una vibrante y suave luz ya se hace notar en algunos puntos del plano invisible, lejos de las densas capas del astral inferior, donde ya despunta la nueva Tierra. El Planeta, sintiendo el nuevo latido, acelera para liberarse de la ropa gastada y sucia. Incrédulos o no, todos sentirán sus convulsiones y agitaciones para limpiarse.
Creer en Jesús y practicar Sus Lecciones; actuando así, comprenderemos que solamente este es el camino para la liberación.
Salve Jesús, el Libertador de las almas.
Y continúa:
Al liberarse del cuerpo físico, el espíritu adquiere conocimiento sobre sí mismo, y si ya ha vislumbrado la luz, un inmensurable mundo de oportunidades se abrirá ante su visión. Aprovechándolas, el espíritu se torna fulgurante; pero de todas las lecciones, la mayor es saber amar.
Amor, sentimiento universal que libera.
Los planos inferiores serán los últimos puntos de la Tierra para desprenderse de esta dimensión, pues siendo más denso y pesado vibratoriamente, deberá ser transmutada su constitución, para que deje de existir en la dimensión inferior y pase a una inmediatamente superior.
Después del descenso visitamos planos superiores y allí quedamos deslumbrados.
Visitamos también nuestro "Planeta de origen" y después regresamos aquí, para trabajar al lado de Cristo para liberar al lindo Planeta, la Tierra, que nos conquistó el alma.
Fuimos a los planos inferiores y vimos la verdadera situación del espíritu que permanece en constante rebeldía.
Luz y tinieblas habitan el mismo Planeta y también el interior de todos los hijos de Dios; durante el transcurso de las innumerables encarnaciones, el alma abandonará las tinieblas y vivirá eternamente en la Luz.
Que Jesús nos bendiga.
Monteiro Lobato
(JT*)
GESH - 25/06/2010 - Vitória, ES - Brasil
*JT = pseudónimo de Jeca Tatu