¡Salve hermanos!
¡Paz y bondad entre nosotros!
Con inmensa alegría venimos a comunicaros un nuevo avance de las fuerzas de la luz. Hemos iniciado la construcción de un nuevo ala de atención a pacientes en el puesto de socorro espiritual, contiguo a esta Casa de Caridad (se refiere al GESJ/Jacaraípe).
Hay mucho trabajo por hacer, y el esfuerzo de la espiritualidad en estos momentos está enfocado en amparar al mayor número posible de espíritus.
Sabemos que en el plano de la materia todo se está dando con grandes dificultades, principalmente hoy en día.
¡Felices aquellos que quemaron su karma antes de esta encarnación! Felices también aquellos que aceptaron con resignación esta oportunidad para drenar las toxinas paralizantes del espíritu.
Tiempo doloroso, encarnación clave.
Hermanos, enfrentaos con humildad y gallardía al dolor y a los reveses de hoy en día, pues son el resultado de medidas necesarias para la corrección de vuestras almas, en deuda con la contabilidad divina.
Recordad que no hace mucho tiempo, eran vuestras almas avispadas las que avanzaban sobre la propiedad ajena, tomando prestado y sin fecha de devolución, aquello que no les pertenecía.
Poned en un primer plano la armonía del ambiente como contraparte necesaria para el mantenimiento de los esfuerzos socorristas que realizamos. Es el Padre quien determina que así sea. Entonces, ante Su Voluntad, seamos mansos y obedientes, siguiendo Sus recomendaciones para el bien de nuestras almas, cansadas de tanto dolor.
Mientras que en la materia avanzan sobre vosotros las fieras insaciables, nosotros, con vuestra ayuda, rescatamos de las sombras a un sinnúmero de fieras dominadas por el sufrimiento y amansadas por el dolor. Son hermanos, dignos de nuestra compasión.
Aquellos que hoy se presentan feroces y os enfrentan queriendo asustaros, mañana serán los despojos humanos, empobrecidos por las fuerzas negativas que los mueven, carentes de la única fuerza perenne del universo, el amor.
Somos privilegiados por haberlo conocido, más aún por haberlo escogido para guiar nuestras vidas. Ahora ya somos ricos, y ninguna fiera tomará nuestra riqueza.
Seguimos en paz, contando con vuestra colaboración y atendiendo a cuantos traigan los equipos socorristas.
Muchos son los llamados, pocos los escogidos. Entonces, que cada día podamos reafirmarnos en nuestra posición en la Luz, Fuente de toda Vida.
André Luiz
GESH - 19/06/2010 - Vigilia Jacaraípe, ES - Brasil