Hermanos,
Que la paz de Nuestro Señor Jesucristo nos envuelva.
Agradecemos al Padre, todo Amor y Poder, cada recuerdo de los hechos acontecidos en nuestra última existencia. Damos gracias por las dificultades y pruebas que enfrentamos y superamos con sacrificio, tolerancia y amor, lo que proporcionó la limpieza de nuestro espíritu de las impurezas del pasado, limpiando las máculas e imperfecciones que nos atascaban a los mundos de sufrimiento y dolor.
Felizmente, nos habíamos preparado anticipadamente para las ásperas pruebas del mundo físico, a pesar de los lamentos, tan humanos por nuestra parte, superamos las dificultades, sintonizando nuestra mente con las Fuerzas del Bien que dirigen nuestro destino.
Nada soy ante la Obra de Dios, y seguimos trabajando como humilde siervo de Jesús, pues el trabajo es la mejor herramienta de progreso para el espíritu.
El trabajo con Jesús representa la "carta de liberación" para la criatura deseosa por abandonar el valle del dolor.
Agradecemos a la Misericordia Divina por tanta bondad y a los hermanos del plano físico que nos envían tantas emanaciones de amor y fraternidad, sentimientos sinceros que captamos como dádiva preciosa en nuestro corazón.
Paz siempre.
Chico
GESH - 04/05/2010 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil