Paz entre hermanos.
Acompaño a nuestro valiente amigo entre una y otra incursión socorrista en la que me invitan a servir. Somos peregrinos de lo "invisible" ayudando al prójimo, como un trabajo concedido para nuestra elevación.
Al auscultar las mentes humanas, ¡Cuántos detritos encontramos que ya no les sirven para nada! Permanecen allí depositados hasta que se convierten en llagas que provocan dolencias.
Amontonados los sentimientos y pensamientos egocéntricos, acumulados por la vida turbulenta y desregulada de las criaturas, dan origen a los cánceres y tumores.
Son las enfermedades respiratorias que denuncian la asfixia provocada por la aspiración de los humos negativos oriundos de la quema de los odios sin fin.
Son las enfermedades digestivas que causan dolor y desaliento, ocasionadas por las palabras no dichas debido a la culpa que pesa en el alma.
Podríamos seguir describiendo el cuadro de lamentables alteraciones gestadas, bien por la ausencia de vigilancia o por la ignorancia humana.
Pero nada se asemeja a los compromisos kármicos acumulados por aquellos que viven manipulando la opinión de las masas en su propio provecho.
Estos se verán inmovilizados por la gangrena mental provocadora por las parálisis mortificantes, permaneciendo inertes y sin acción, por haber movido a su antojo inconsecuente los pensamientos ajenos.
Aquellos que estiman la Doctrina de los Espíritus y recuerdan las preciosas lecciones, deben liberarse cada día de las amarras a las que se habituaron, no sólo con el propósito de evitar la enfermedad que pueda llegar, sino principalmente por haber encontrado en el faro de luz brillante la clave del progreso que evitará una caída innecesaria.
Entre nosotros apenas existe la barrera de la materia densa, pero nuestra vida en nada se diferencia si pensamos en el progreso al alcance de cada espíritu.
Sigamos, entonces, unidos por el Amor do Cristo, sirviendo y amando, sin detener nuestros pasos en las discusiones vacías, cuyo valor cuestionable denota simplemente atraso e inferioridad del alma.
Que Jesús nos bendiga.
Herculano Pires
GESH - 19/03/2010 - Vitória, ES - Brasil
Nota: José Herculano Pires - Formado en filosofía, fue reportero, redactor, secretario, cronista parlamentario y crítico literario de los Diarios Asociados, y responsable durante veinte años de la columna espírita, que firmaba con el seudónimo de Hermano Saulo. Uno de los mayores defensores de la doctrina espírita en Brasil y conferencista ardiente de los prejuicios doctrinarios.