Reptiliano - De nuevo vosotras en el camino. ¿Pensáis que trabajamos solos? Podéis detenerme, otros vendrán. El proceso ya ha comenzado.
Margarida - En caso de que ella no quiera mudar de camino, entonces vosotros os encargáis de ella.
Reptiliano - ¿Será que ella tiene alguna voluntad?
Margarida - Bueno, será ella quien lo diga...
Risotada del Reptiliano.
Reptiliano - ¡Tontos humanos, tontos humanos! ¿Por qué vosotras defendéis tanto y protegéis a estos tontos?
Margarida - Porque son nuestros hermanos, igual que tú. Nuestra obligación es esta, siempre que podamos ayudar, ayudamos. Esa es la razón por la cual he traído esta joven a consulta a pesar de no frecuentar las reuniones, contra las reglas de la Casa.
Reptiliano - Os vanagloriáis tanto de cumplir las reglas, entonces no deberíais atender sin cumplirlas...
Margarida - Toda regla tiene su excepción. Esta es una de ellas.
En ese momento hubo un comentario desagradable por parte de uno de los acompañantes de la "paciente", y recibió su contestación.
Reptiliano - Toda esa valentía es porque no nos ves. (Refiriéndose al acompañante)
Margarida - ¿Qué eres hermano, podrías decirnos a qué categoría de Reptiliano perteneces?
Reptiliano - Sí, con mucho orgullo, soy uno de ellos.
Margarida - ¡Siento pena por vosotros. Ser un Reptiliano y estar orgulloso de ello, en la época en la que estamos!... ¿Sabes lo que está sucediendo en la Tierra? ¿Lo que van a hacer con vosotros en esta fase del "final de los tiempos"? Muchos ya han sido exiliados.
Reptiliano - Lo sé. Vamos a dominar este Planeta y a expulsar a aquellos que no nos obedecieron.
Margarida - ¡Dulce ilusión, iréis a un Planeta Estéril! Piensa en lo que estoy diciendo. No es porque lo queramos nosotras; es porque os lo merecéis, hicisteis por merecerlo. A un Planeta donde no existe vida. Sólo hay tierra, roca y arena. Ni siquiera sé si hay agua. Completamente estéril. Vosotros, naturalmente os pelearéis entre vosotros, intentando destruiros el uno al otro, para tomar su energía. Eso es lo que está previsto para todos vosotros. Ya habéis tenido bastantes oportunidades para progresar y no las habéis aprovechado.
Reptiliano - Vosotras habéis metido demasiado las narices donde no debíais.
Margarida - ¿En vuestro grupo? Vosotros sois quienes vivís persiguiéndonos todo el tiempo. Ya nos hemos acostumbrado.
Reptiliano - No me refiero a este Grupo (GESJ) vuestro. Observa su mente (la del acompañante)
Margarida - ¡Ah! ¿Te refieres al Grupo de allí? Bueno, yo no respondo por su Grupo, sobre todo porque ahora me entero de que existe.
Reptiliano - Él está dirigiendo energías hacia mí. Tú no sabes con quién te metes...
El Acompañante - Hermanos nosotros somos todos seres libres en Cristo, tú te dispones como esclavo porque quieres. No deberías hacerlo, obstaculiza tu propia evolución innecesariamente.
Reptiliano - Recibiréis noticias. Si no mías, porque me prendan entre barrotes de luz, será de los que comulgan como yo bajo el ideal de apropiarse de este Planeta.
Margarida - Será de los que aún queden libres, porque en tu caso no vas a volver más. De aquí irás al exilio.
Reptiliano - Otros vendrán, somos muchos.
Margarida - Lo sé; la batalla continuará hasta el "final de los tiempos". Nuestro Grupo lo sabe. Todos los días habrá lucha, hasta el final, estamos informados de esto.
Vamos a hacer una oración en tu beneficio, sé que no la vas a aceptar, pero igualmente la haremos para finalizar este diálogo. Si un día nos necesitas y te acuerdas de la oración, recuerda a Jesús y la ayuda llegará.
Nota - La joven no aceptó el tratamiento y no regresó al GESJ, como habíamos previstos. Sin embargo, el joven acompañante continúa frecuentando nuestras reuniones.
GESJ - 09/11/2010 - Vitória, ES - Brasil