Busquen la fuerza interior, trabajen y avancen.
La hora es de lucha, las batallas se intensifican y los guerreros se preparan. Necesitamos de ustedes y ustedes necesitan de nosotros.
El Amor, fuerza poderosa, podría haber transformado esta Tierra y facilitado su asención, pero la densidad de los espíritus habitantes, debido a sus pensamientos inferiores y sus actos violentos, hicieron que el Dolor fuese el remedio para la cura terrestre.
En las manos experimentadas de un herrero se trabaja el hierro tosco al calor del fuego, tornándose maleable y adquiriendo formas nuevas.
En el horno del Fuego Purificador el espíritu poco a poco va tomando Forma Divina y crece a los ojos del Padre.
Su Orbe, bien lo saben, llora y sus lágrimas recogidas en sus océanos se trasbordarán. Y ustedes serán levantados hacia los cielos.
Antes que acontezca la Redención tienen tarea que cumplir y batallas que vencer hasta el último embate.
Manténganse firmes en sus propósitos!
Sean valerosos!
Andrómeda, el 03/11/00
GESH, Vitória (ES), Brasil