Ustedes han oído: "No quedará mal alguno sobre la Tierra"!
Procuren que sea extirpada en ustedes toda manifestación de ignorancia, tinieblas y desvarío.
Que sus mentes sean reposo de pensamientos apacigüantes y reconfortantes!
Que sus corazones estén repletos de confianza, paz y serenidad!
Que sus actos sean fieles depósitos de la Presencia Divina entre los hombres!
Que ustedes mismos sean depositarios fieles del mensaje de Amor y Unión pregonado por el Divino Maestro Jesús.
Por tanto, para ser instrumentos de la Luz, renóvense interiormente y cedan de manera suave para dar lugar al hombre nuevo y renovado en luces por la misericordia del Padre.
Sean ustedes apenas humildes Siervos de Jesús.
Ramatis, el 28/07/00
GESH, Vitória (ES), Brasil