Apreciados hermanos, Paz en Jesús.
Oyeron lo que les dijeron: "La siembra es libre, pero la cosecha es obligatoria".
Están viviendo tiempos en que las cosechas son abundantes. Así debe ser, pues todo aquello que plantaron debe cosecharse para que los campos estén libres para la nueva semilla que vendrá.
Apresúrenes, pues, hermanos tardíos, en garantizar que su cosecha sea abundante aunque dolorosa. Aunque sólo las hierbas dañinas llenen sus canastos, prefiéranlas en lugar de irse con los cestos vacíos.
"Muchos son los llamados, pocos los elegidos", porque pocos soportan la verdad.
No sean ustedes también guerreros desertores. Encaren sus verdades y transfórmenlas en realidad.
No desfallezcan, sólo a través del trabajo y de la confianza en el Padre podrán alcanzar el buen éxito.
Libérense de sus intereses personales, vivan ahora un momento de la humanidad colectiva: la lucha por el surgimiento del cuerpo causal de los dolores de esta humanidad.
Ustedes son parte integral de este cuerpo y deben contribuir con su ascensión.
Dedíquense entonces a las causas colectivas. Dedíquen sus horas al bien comunitario.
Apártense de todo lo que les invita al individualismo egoísta y malsano.
Les espero.
Arcove (un extraterrestre), el 10/04/00
GESJ, Vitória (ES), Brasil