He aquí una vez más que al unísono las voces se elevan hacia el Padre en una súplica amorosa de Misericordia y agradecimiento.
La Luna Llena de Mayo marca la preparación del Retorno del Cristo Cósmico a esta Tierra. Y desde entonces esta concentración de energía hace descender del cielo bendiciones abastecedoras del espíritu, lo que los fortalece para las batallas pero más aún para los días de tormento y dolor.
La aceleración de la rotación terrestre trae incomodidad a cada momento, máscaras caen dejando desnudos los rostros de la indiferencia y del falso poder autoritario y de subyugación. Poco a poco las vendas que oscurecen los ojos de aquellos que forman el Ejército del Padre son retiradas. Las sombras del pasado delictuoso se presentan dando la oportunidad de la reparación y del rescate.
Ustedes son convocados una vez más y han atendido al llamado del Padre. Estarán protegidos como siempre estuvieron, pero la comunión de pensamientos, el silencio y la reflexión ayudarán en el desempeño del deber. Gracias al Excelso Señor que siempre permite a sus hijos la oportunidad del crecimiento y evolución espiritual.
Paz por siempre!
Isvan, el 04/05/01
Piedra Azul (ES), Brasil