Paz en Jesús.
El Rabí de Galilea, quien desde hace dos milenios pregonó en los corazones de los habitantes de este Planeta el amarse incondicionalmente, enseñó el perdón por las ofensas y el amor a Dios sin límites subyugándose a este Amor Infinito.
Las almas empedernidas, aún obtusas, no creyeron ni confiaron y aún hoy permanecen así sobre el planeta o en las entrañas de la Tierra.
Despierten hermanos míos, el tiempo urge! El Cristo Jesús resucitado dulcemente les conclama a seguirlo aún hoy. El trabajo en la superficie es pesado, doloroso, exhaustivo, pero aún es lo que ustedes necesitan para su propio crecimiento.
Las falanges del Bien, diseminadas por el Planeta, amparan a aquellos que desean sinceramente seguir al Escogido, y energías superiores abastecen a los centros de energía y luz diseminados por el Orbe.
No se desanimen frente a los obstáculos, despierten, puesto que éstos son el mínimo necesario para la transformación del Planeta y de los seres que lo habitan.
Paz en sus corazones.
Comando Orión, el 05/06/01
GESJ, Vila Velha (ES), Brasil