Ahora que el mundo conoce el peso de la mano de sus desatinos, el dolor se establece como muestra. El caos tan anunciado se hace presente, y la violencia, recurso de los cobardes, implanta su imperio a través del miedo.
Es imperativo decir que su fe es la que levantará esta Tierra. La determinación del coraje de los que luchan a lado de Jesús es lo que hará florecer un nuevo día. Pero ahora sus vidas entran en un torbellino de agresiones comandadas por las Fuerzas Retrógradas de las Tinieblas que cometen atrocidades tan feroces como las de la era primitiva.
Ah! Que dulces eran las palabras de Jesús cuando nos invitaba para amar al prójimo, al Padre y a nosotros mismos, y hoy al mirar la Tierra veo que la Luz lucha insistentemente y valerosamente por irradiarse.
Que dificil es el trabajo de tan pequeñas centellas que intentan a toda costa mantener la sagrada llama. Las batallas en el plano astral se reflejan en el plano físico. Aquellos que deberían proteger y ayudar se tornan los agresores y en la peor de las situaciones se dicen protectores.
El vicio se esparce, las drogas, el sexo y la sangre hacen la combinación del Fin.
Mis queridos, su Tierra intenta equilibrarse sobre un punto de apoyo sin magnitud. Las rutas de sus pájaros, peces, ballenas y delfines, es decir, de los animales migratorios, quedan alteradas por las ondas electromagnéticas que desvían su ruta; alteración provocada por la acción del eje descentralizado y oscilante.
No sólo ustedes sufren con la transición, sino que toda la naturaleza experimenta las agonías del Planeta. Las plantas no encuentran nutrientes en el suelo antes tan fértil. Los ríos y lagos se secan. El mar y aire contaminados tratan de minar sus reservas de fuerzas. Es difícil encontrar un campo con aire puro donde haya energía que mantenga su espíritu.
Dense cuenta queridos hermanos, las señales les están indicando el transcurrir del tiempo y del espacio de este Planeta que un día fue bello, que un día fue azul.
Paz! Amor!
Nicanor, el 02/03/01
GESH, Vitória (ES), Brasil