¡Buena noche!
¡Que la Paz del Señor les envuelva!
¡Queridos hermanos!
A lo largo de esta caminata en que se entregaron al estudio de las cosas de los cielos, mucho han oido hablar sobre los tiempos llegados, y el dolor que asolará el planeta, trayedo el descomfort que se abatirá sobre todos los seres humanos.
No teman hermanos, sigan firmes su jornada. Sigan firmes a los pasos del Maestro Jesús y una dulce sensación de confianza y serenidad les arrebatará al infinito transportándoles a las Moradas del Señor.
Asimismo, cuando la tempestad recrudece y el dolor les hiere, aclamen. Aguarden la llegada de la noche, miren al cielo estrellado, para la imensidad del Universo y verán cuan pequeñitos son los Dolores que les afligen.
Comparen la grandiosidad del Universo con el instante doloroso que precisan atravezar pero que les ayudará adelante, y vencedores serán, porque están con el Padre.
Que sus pensamientos y acciones sean traducidas en el amor al prójimo y no falten con el compromiso asumido. Ofrezcan a los hermanos que no consiguieron mantenerse en equilibrio la fuerza de su fe para que se sientan tocados por el coraje que les llevó a los cielos.
Benditos sean todos ustedes que trabajan en la doctrina consoladora del Maestro Jesús, que dedican las horas de ocio al servicio caritativo, puesto que serán recompensados por la Luz del Padre que brilla intensamente en este ambiente.
Salve la Luz del Maestro Jesús.
Mensaje psicofónico
GESJ- 01/03/2004 - Reunión de Directorio - Vitória, ES- Brasil