Que la Paz esté en sus corazones.
Desde hace muchos siglos han existido los sentimientos de odio, envidia, venganza y ambición.
Hace mucho, la Fraternidad vienen trabajando y adoctrinando espíritus.
La tristeza es mayor cuando los sentimientos negativos se apoderan del nombre del Padre para la conquista del "Poder".
La historia es antigua, y son esos mismo seres que desde el principio nunca estuvieron en Paz.
A todos los de esta Casa: habrá muchas fuerzas que intentarán el desaliento. No desistan, no permitan el flaqueo de la fe, de la doctrina, de la fuerza.
Este País es un centro de fe, donde el pueblo por más carente y sufrido, no acostumbra a perder la fe, la bondad y la solidaridad en el corazón y el amor del Padre.
Prosigan divulgando el Amor, la Fe y la Paz, que constituyen el único alerta para los incautos y los inseguros de la espiritualidad.
Los ejemplos seguirán apareciendo para que los ciegos puedan ver. Para que puedan ver que Dios nos otorgó el mar, los animales, la tierra, el cielo, el sol, la luna, la naturaleza, en fin, el universo.
¿Qué le falta al ser humano? ¿Qué más necesita?
Que la bendición del Padre Celestial caiga sobre sus corazones y mentes.
Bienaventurado el Maestro.
Josias, el 08/10/01
GESJ, Vitória (ES), Brasil