El miedo tensa las fibras musculares y moviliza gran cantidad de energías orgánicas y psíquicas que se desvían de su ruta natural ocasionando, en ciertos casos, nódulos tan grandes como un embotellamiento de tránsito, lo que impide la circulación libre y la irrigación de areas cerebrales.
Como resultado inmediato, las ondas mentales se fijan debido al miedo lo que constituye un peligroso ciclo de retroalimentación capaz de inmovilizar a un trabajador de la Luz.
El antídoto es la Fe. Confíen irrestrictamente en el amparo de lo Alto para todos ustedes y sus familiares y, cuando por ventura, imágenes traicioneras les sean presentadas mírenlas con incredulidad afirmando mentalmente que Jesús está con ustedes.
Bendito el Amor que nutre a las criaturas y les renueva las fuerzas.
Salve Jesús.
Shama Hare, el 12/10/01
GESJ, Vitória (ES), Brasil