Hermanos, bendito sea el nombre del Señor Jesús.
Como un imán, Su Luz atrae a aquellos sintonizados con Su Fuerza y Su Amor, traduciendo en trabajo en favor de la Tierra y su humanidad, nuestra profunda reverencia profunda.
El proceso de la Transición Planetaria ya está avanzado, y el Planeta Intruso, a propósito, ya influencia a las almas carentes de luz y amor.
Incluso siendo negado por los seres humanos, se aproxima aceleradamente a la transformación final de la Terra.
Las luces encendidas de las Ciudades Intraterrenas representan la acogida, en su seno amigo, a los hermanos de la superficie que por merecimiento, volverán a morar en la Tierra Renovada.
En cuerpo físico o en cuerpo astral, la presencia de los seres de la superficie acogidos en Ciudades Intraterrenas es una realidad, conquista incalculable para el espíritu inmortal.
Junto a vosotros se congregan en este tiempo, en torno a JesuCristo, Seres Extras e Intraterrestres, en señal de reverencia y amor al Excelso Rabí, que por inmenso amor a la Tierra, combate incansablemente por la renovación de Su Rebaño.
¡Salve la Fuerza! ¡Salve la Luz!
¡Salve el Divino Maestro Jesús!
Nefertiti
GESH - 06/09/2012 - Peixoto De Azevedo - MT - Brasil