Ví un gran círculo de personas en torno a nosotros que estaba compuesto por hombres que reconocí como apóstoles de Jesús y otros seres que no identifiqué.
Estaban con las manos estrechadas. A cierta altura, se destacaba el apostol Pedro quien nos dio el siguiente mensaje:
Consagrados por el Maestro como pescadores de almas, aún hoy seguimos el imperativo de las Leyes Divinas dedicando nuestras existencias a la práctica caritativa del despertar.
En la red del Amor Crístico procuramos envolver a todas la criaturas.
Venimos a juntarnos a ustedes en el trabajo de evangelización de los espíritus renuentes de la actualidad repitiéndoles las lecciones que Jesús nos enseñó y que grabadas a fierro y fuego constituyen nuestro mayor tesoro que deseamos repartir con ustedes.
Nuestras palabras traen la fuerza de las lecciones aprendidas a costa de los errores que nos llevaron al sufrimiento para enseguida hacernos distinguir el camino del acierto y del ascenso.
He aquí nuestro testimonio para ustedes, el cual representa la lección de abandono de la vida de errores para la búsqueda de la vida de aciertos.
Caminemos juntos un poco más, oyendo y transmitiendo las lecciones del Maestro.
Quedo con ustedes.
Pedro, el 17/03/01
GESH, Vigilia en Jacaraipe, Serra (ES), Brasil