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El Dios del indio es el Dios del Blanco

25/10/2012

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Estamos aquí hermana. Hemos reunido a todo nuestro pueblo para estar contigo. Hay mucha fuerza negra, como nosotros decimos, que intenta obstaculizar tu camino; pero nuestro pueblo, nuestros guerreros, todos han sido llamados.

En toda la floresta, el sonido de la llamada de guerra convoca a los guerreros a luchar, para defender y proteger al Cacique Cabeza de Nieve.

Margarida - Muchas gracias hermano, por tu bondad al recibirnos y acompañarnos espontáneamente, por amor.

Thuerê - El Dios del indio y el Dios del blanco tienen nombres diferentes, pero el indio ya entiende que sólo hay uno, que dirige todas las cosas: Aquel que gobierna la tierra, el agua y el fuego, que para el indio es sagrado, también gobierna la vida de los blancos. Es Aquel que te guió, hermana, hasta estas tierras, y a Él rendimos reverencia y nos disponemos al servicio junto a tus compañeros (as).

Margarida - ¿Hermano, aquí tenéis comunicación con la Ciudad Intraterrena de Létha, o aún está lejos de estos parajes?

Thuerê - existe una comunicación directa, hay un guardián, hay un pasaje, por donde ellos salen.

Margarida - ¿Y hay alguno de ellos por aquí?

Thuerê - ¿En la Aldea?

Margarida - Pregunto si en este momento hay alguno entre nosotros.

Thuerê - Están llegando hermana; primero han venido los guerreros para limpiar el camino, los hermanos van a entonar un mantra y van a abrir el camino para que puedan llegar.

Margarida - Nos gustaría recibir algún mensaje, que represente a la Ciudad de Létha.

Thuerê - Pajé está diciendo que ellos están esperando a que el "sonido" abra la puerta para que ellos entren.

Margarida - Gracias, hermano. Que Dios os proteja y continúe protegiendo y amparando a nuestro Grupo.

Thuerê - Para nosotros es un honor trabajar, sirviendo y ayudando. En medio de tantos blancos que quieren destruir las aldeas y el pueblo indio, nosotros encontramos a aquellos que no quieren destruir, y que para nosotros son como hermanos.

Margarida - Nosotros visitamos a la tribu de los Xavantes en la Aldea del Cacique Tsuptó en dos ocasiones; nos hicimos amigos de ellos.

Thuerê - Como también fuisteis a hablar con nuestro pueblo en la parte baja de esta tierra, Rio Grande do Sul, que fue donde te conocí, y tu fuerza y el trabajo de tu Casa. Soy el Cacique Thuerê.

Margarida - Pero Thuerê, ¡Estabas desaparecido! ¡Cuánto tiempo sin visitarnos!

Thuerê - He estado trabajando, hermana.

Margarida - Nunca más apareciste, pensé que nos habías abandonado; que ya no querías vernos. (risas)

Thuerê - Muy al contrario, el amor de indio aumenta. El indio está trabajando más. Desaparece, pero vuelve. En cuanto hay que guerrear, el indio se pone el primero.

Margarida - Sí, pero también tienes que visitarnos. La amistad es como una planta que hay que regar siempre ¿No crees? Si no, se pone triste, y muere.

Thuerê - Se marchita.

Margarida - Comentando con el Grupo, algunos días antes de este encuentro: ¡y Thuerê que no da noticias! ¿Por dónde será que anda?

Y ahora, gracias a Dios, estás presente, hablando con nosotros.

Es una inmensa alegría para todos saber que te estás comunicando con nosotros, aquí en e Corazón de Brasil.

Thuerê - Ahora el indio de la Aldea quiere hablar, saludar al pueblo.

 

Cacique Thuerê

GESH - 07/09/2012 - Peixoto de Azevedo - Reserva do Xingu, MT - Brasil




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