Nuestra inmensa gratitud a Jesús.
Ante Su Dulce Presencia de Luz despedimos nuestras almas, mostrándonos como somos, y deseando Servirle cada vez más.
Su Luz quema los miasmas existentes en nuestro ser, dándonos nuevas oportunidades para e vibrar al unísono con Su Amor.
Son muchos los sufridores que necesitan ser socorridos, manos amigas, abnegadas y desinteresadas, sirviendo en la práctica del amor al próximo, para ayudarles a salir de la ignorancia y la oscuridad.
Jesús, nuestro Maestro, nuestro Hermano Mayor, ilumina los campos pegajosos de detritos de las almas atrasadas, posibilitando que nosotros, trabajadores humildes, nos adentremos allí para socorrerlos rápidamente.
Hermanos, aprovechemos la oportunidad de servicio, entregándonos por entero a Él que es el Camino, la Verdad y la Vida.
Solamente Él podrá conducirnos de vuelta a la Casa del Padre.
¡Salve Jesús! ¡Salve el Amor!
Vuestra hermana Juana de Angelis arrodillada ante la Presencia Luminosa de Jesús.
Juana de Angelis
GESH -07/09/2012 - Psicofonía - Peixoto de Azevedo - Reserva do Xingu, MT - Brasil