¡Brasil corazón del Mundo! Patria del Evangelio.
Pocos brasileños descubrirán el sentido profundo de estas palabras.
La mayoría, ciega de orgullo y prepotencia, materialismo e ignorancia, será lanzada lejos de la Tierra, donde la paja será sembrada y aprenderá bajo duras penas, a transformarse en trigo.
E Brasil Prometido será de los brasileños cuya luz de la renovación ya brilla en su alma.
Salve Brasil.
Salve la Paz.
Salve el Divino Jesús.
Hermano X
Humberto de Campos
GESH - 31/08/2012 - Vitória, ES - Brasil