¡Salve Jesús!
Que la paz y la bondad estén con nosotros.
Hermanas, estáis siendo preparadas para adentraros en territorio enemigo, fuertemente protegido por vuestros trabajadores.
Los acuerdos firmados en el plano astral permitieron la retirada de espíritus necesitados. Sabemos que los "hermanos" son traicioneros, y en cualquier momento, una vez que vuestro Grupo haya entrado en su territorio, se encontrará a merced de su voluntad; por lo tanto, seréis vulnerables.
También las Fuerzas del Bien poseen sus estrategias de defensa, por eso nada debéis temer.
La participación de esos "hermanos negativos", permitiendo la entrada de las Fuerzas; tarea para retirar a los espíritus en condiciones de ser socorridos, forma parte del plan de auxilio a los hermanos que allí se encuentran, incluyendo los trabajadores activos de las Fuerzas Tenebrosas que dominan y vigilan el lugar.
Vuestros cuerpos están siendo medicados previamente contra la influencia negativa del astral de aquel lugar; se os están poniendo vacunas para que podáis entrar y salir, sin que la contaminación os alcance.
Todas las precauciones que nos caben han sido adoptadas, para asegurar vuestra condición física y espiritual; no obstante, una parte de este trabajo os toca a vosotros, manteniendo la línea de pensamiento afinada, de acuerdo con el alto tenor de peligrosidad de la tarea que realizáis. Los pensamientos siempre elevados a Dios, en la compasión y en la caridad por aquellos que sufren.
Por más dolorosas que sean las escenas allí existentes, que en vuestro pensamiento no surja recriminación alguna contra aquellos que infringieron las Leyes de Dios. Somos Siervos de Jesús, no nos cabe juzgar, apenas auxiliar.
Las Leyes creadas por el Padre tienen como propósito regular las vidas de los seres, haciéndolas productivas y favorables al progreso; por lo tanto, la fe en las Leyes de Dios aleja el pensamiento de recriminaciones hacia el prójimo. La única obligación que poseemos es desarrollar al máximo la capacidad de amar y auxiliar a quien quiera que sea, como hermanos que somos, los unos de los otros.
Aquí paro para que podáis preguntar si tenéis dudas.
Margarida - Ya está todo resuelto. Ya hemos reservamos los pasajes. Yo afronto esta tarea como cualquier otra. Estamos trabajando al servicio del Maestro Jesús; sabemos lo que estamos haciendo. Que el Padre nos acompañe.
R - Las Naves de Trabajo seguirán por encima de vosotros, abriendo camino, amparando y protegiendo vuestros pasos como de costumbre. Que la paz del Señor de los Mundos esté con nosotros.
Margarida - ¿Quién nos habla?
R - Juan Bautista.
Margarida - No te había reconocido, Hermano, me pareciste un "extraterrestre". Además, todos nosotros lo somos. Gracias por tus orientaciones y por el cariño que nos muestras.
Juan Bautista - Guiaremos¹ a vuestro Grupo como guerreros que fuimos en el pasado, pues estaréis entrando, como os hemos dicho, en territorio enemigo, en zona de guerra.
La tregua firmada en el acuerdo con los Dirigentes de las Fuerzas del Bien es temporal, y como ya os dijimos, el enemigo es traicionero. Haremos todo el esfuerzo posible para protegeros, llevándoos y trayéndoos con seguridad, como siempre. ¡Estamos en alerta!
Que la paz esté con vosotros.
Juan Bautista
GESH - 09/11/2012 - Vitória, ES - Brasil
Nota¹ - Este mensaje se refiere al viaje que hicimos a São Paulo para "trabajar" en el lugar donde existió en el plano físico un "famoso presidio", Carandiru.
Dialogamos y encaminamos durante dos días a muchos hermanos, infelices prisioneros como si aún estuviesen en cuerpo físico.
El mismo trabajo hicimos en Fernando de Noronha/PE y en la Isla Grande/RJ.