Los ejércitos marchan sobre los campos de batalla. Estas batallas no tienen fronteras y no son interrumpidas; ni el día ni la noche se distinguen más.
Son las luchas de la Luz contras las Tinieblas.
Aquellos que laboran en la Senda Bendita de Nuestro Señor JesuCristo, formando parte de esos ejércitos, ininterrumpidamente han luchado sin importar la hora, estado de vigilia o sueño.
El final de los tiempos despunta.
Los Técnicos Siderales y los Gobernantes del Planeta, con los corazones entristecidos, sustentan al Ejército del Bien, conscientes de la victoria de la Luz.
Hermanos, el momento es para tener Fe verdadera.
Una Fe robusta y sólida.
Ámense, como el Cristo les Ama y la misericordia del Padre les dará el resto.
Paz siempre.
Pedro, el 18/01/02
GESH, Vitória/ES, Brasil