¡Hijas amadas, hermanos queridos!
No tengáis miedo de sufrir, pues el sufrimiento es inevitable.
Estuve entre vosotros y no Me reconocisteis como hombre, ciudadano común, esparciendo las revelaciones sobre el Reino de Dios.
Hoy, equivocadamente Me juzgáis ser Dios; aún así, continuáis ignorando Mis Lecciones.
¡Estoy con vosotros, almas errantes y decaídas, desde que llegasteis aquí!
Os amo incondicionalmente, y lucho por vuestro despertar.
Solamente a través del dolor elevaréis vuestras almas, por encima del patrón vibratorio inferior con el que aquí llegasteis.
Seguidme y Yo os guiaré a las Esferas Sublimes de la Paz y del Amor.
Soy Jesús, vuestro Hermano.
Jesús
GESH - 21/12/2012 - Vitória, ES - Brasil