Hermanos, que Jesús bendiga vuestro espíritu en esta tarea socorrista.
Es calamitosa la situación de las familias de los jóvenes asesinados por el tráfico de drogas. Marcados por la violencia, los familiares sufren fuertes perturbaciones psíquicas, inestabilidad mental, llegando a comprometer la unión familiar, en la actualidad, pilar que aún sustenta al grupo encarnado, que es "la mujer en su papel de madre".
Es largo el tiempo que pasa cuando recibimos en nuestra clínica a mujeres, madres o no, que de alguna forma han perdido a un ser querido por la violencia.
Entrenamos y preparamos a esas abnegadas mujeres, para que a través de la Doctrina consigan mantener estable la mente de los familiares, con el fin de que los más débiles no sucumban al suicidio o a la venganza sanguinaria.
Con este trabajo, que sabemos que es una gota en el océano de sangre en el que se ha convertido la Tierra, es un bálsamo para las madres afligidas por sus hijos.
Madres, mujeres, todas las hermanas de la Tierra, dedicaos a esta labor, poniéndoos a disposición de la Espiritualidad Superior.
Paz a todas.
Juana de Angelis
GESH - 09/02/2013 - Vigilia GESJ III - Jacaraipe, Serra - Brasil