Hermanos, salve la paz del Maestro Jesús.
Cada día se termina el tiempo de cambios y decisiones importantes, que podrán conduciros a una nueva morada, y que son postergados por el beneficio de acuerdos materiales, conveniencias sociales y presiones familiares.
A lo que nos invita el Padre todos los días es a "amar y perdonar", por lo tanto:
No esperéis el dolor para amar la vida;
No esperéis las catástrofes para desapegaros de los bienes que ya no poseéis;
No esperéis la pérdida de un hermano para recordar lo que podríais haber hecho por él;
Despertar cada día es una Bendición Divina; pero, dormirse con la conciencia tranquila es el alivio para el alma cansada que carga el fardo del dolor, culpa y remordimiento que deben ser rescatados.
Paz en vuestro corazón.
Luiz Sérgio
GESJ - 02/02/2013 - Vitória, ES - Brasil