Discípulas amadas, hijas de mi corazón.
Se recrudece el sufrimiento, se esfuma el tiempo, se estrecha el camino.
Marchan firmes y decididos los hijos de Dios.
Avanzan sin temor y determinados los guerreros de Cristo. Auxilian amorosos y desapegados.
La paz avergonzada por la decadencia humana se retira de la sociedad, refugiándose en la morada de los corazones que la ofrecen acogida.
La guerra agitará a los hombres, revelando sus inclinaciones primitivas. El hambre, el frío y el miedo cubrirán el Planeta y veréis que las máculas de unos afectarán a la salud de todos.
Es el inicio del recrudecimiento del dolor.
Servidoras fieles, adelante seguiremos, rumbo a la meta de liberación.
Jesús sigue con nosotros y Dios nos sustenta.
Paz en vuestro corazón.
Ramatis
GESH - 05/04/2013 - Vitória, ES - Brasil