Hermanas, paz.
Llega para el espíritu la hora que clama por trabajo. Clama por permiso y oportunidad de servir después de tanto ser servido. Es el amor naciente brotando en el terreno fértil del alma renovada, buscando el ajuste de la sintonía.
Vengo a traerles pequeña contribución, alertándoles de los ataques de las tinieblas que, inconformes con la protección que les circunda, ¡traman entre sí utilizar corazones envenenados para alcanzarles! Estén atentas especialmente en los ambientes de trabajo, pues muchos colegas ya están marcados y envenenados contra ustedes.
El veneno utilizado enseña tan solamente la interferencia en los trabajos que realizan. Por tanto, estén atentas. Sean mansas, conforme nos pide el Excelso Maestro Jesús, todavía, no ofrezcan sus cabezas a los lobos hambrientos que les vigilan aguardando la hora de avanzar, ahora aún más instigados por los seres que viven en las tinieblas de la ignorancia, orgullo y del egoísmo.
Sean también guerreras en el trabajo que realizan debido a las necesidades imperiosas de la sobrevivencia en el plano físico.
Enfréntenlos demostrando que la fe y la confianza en el Padre también son barreras intraspasables para aquellos que las adoptan como procedimiento saludar del alma.
Corazones en fiesta, pues muchos juntos a ustedes vibran en armonía, como la voluntad del Maestro Ramatís.
Que la Luz les bendiga y ampare siempre.
Este su hermano que se presenta ahora manifestado para el trabajo, antes trabajaba silencioso.
Cacique Pluma Verde
Gran amigo de la Casa
GESH - 28/09/2002 - Vitória, ES - Brasil