Hermanos
Paz y bondad entre nosotros.
Las Fuerzas del Bien se reúnen en el nombre de Jesús, para abrir las puertas de la libertad a los infractores de las Leyes de Dios.
Más allá de las rejas físicas de los presidios, que detienen a los individuos cuyas emociones indomables los llevaron a actuar con violencia sobre sus hermanos; más allá del odio, cuya fuerza mental es capaz de aprisionar a las mentes imprevisoras durante siglos; la reclusión en la cadena de los presidios induce al ser humano a su propia prisión mental, como estrategia psíquica de fuga de la realidad dolorosa. Y así, a través de la locura, el espíritu se adentra ávido de libertad en la cárcel de su propia mente.
Se necesita coraje para romper los grilletes de la prisión mental, impuesta por la fuga y alienación en la locura.
Se necesita amor para sumergirse en el "universo de la locura", y rescatar a las almas enfermas, indicándoles los caminos para enfrentar sus dolores, sin que su mente se desmorone de su personalidad transitoria.
Actualmente, las formas de corrección de la conducta humana inadecuada para la convivencia moral y social, no consiguen tratar los desvíos de comportamiento, pues inducen al ser a vivir en la limitación de ambientes cuya rutina le degrada aún más, en vez de tratarlo.
La mente humana es libre, y como tal, debe ser educada y tratada para vivir en sintonía con las Fuerzas del Cosmos.
El hombre que vive recluido, preso a la rutina deprimente de las celdas fétidas y de ambientes putrefactos, también tiene su mente recluida, pues transforman su rutina de vida en rituales repetitivos e interminables de alienación y tortura.
Igualmente recluidas viven los que se privan de descubrir lo nuevo y las posibilidades interminables de aprendizaje determinadas por la convivencia en el amor. Al final, viven recluidas las mentes que creen que sólo hay vida en la Tierra, ignorando la inmensidad del Universo, repleto de mundos, donde el Creador, como Jardinero incansable, cultiva en jardines de diferentes formatos, humanidades en diversas etapas de evolución.
El sueño de libertad que anhelan los seres humanos está más allá de la vida fuera de la prisión, del odio y la ignorancia.
El sueño de libertad anhelado por toda alma humana y al alcance de cada criatura, reside en la actitud mental corajinosa de vivir en plenitud cada momento de la vida, con gratitud, responsabilidad, humildad y amor al prójimo.
Paz entre amigos.
Juana de Angelis
GESH - 24/11/2012 - Parque de la Juventud, Antiguo Carandiru - São Paulo, SP - Brasil