¡Hermanos, que la paz habite vuestros corazones!
No hay como alegar ignorancia sobre el advenimiento del "Final de los Tiempos". Lo que puede ocurrir es miedo, comodidad y apegos, que dominan la mente de las personas; de ese modo, huyen de la responsabilidad de verse involucrados, cuando son llamados a servir.
El motivo de habitar en el presente el planeta Tierra no es solamente el pago del karma y los ajustes de cuentas con vuestro pasado. El hecho de estar en esta Casa, informándoos sobre el desarrollo de los acontecimientos finales, fue porque libre y espontáneamente os pusisteis a disposición, para atenuar, guiar y ayudar a los perdidos que encontrareis en vuestra caminata, rumbo a un puerto seguro.
Las manos que ayudan en el plano invisible necesitan vuestros ojos, manos y piernas para socorrer a los sufridores, que dolorosamente suplicarán alivio.
Por lo tanto hermanos, no hay como ser un trabajador preparado, sin antes informaros y estudiar lo que se espera de vosotros cuando sea necesario; por eso estáis aquí esta noche, pues esta es una de las etapas de entrenamiento de lo que hay que hacer, durante y después de las "noches oscuras".
Sabemos que es natural el medo, que las emociones aflorarán, y la lucha por la supervivencia llegará de súbito, pues el instinto animal aún supera al hombre civilizado; por eso os decimos: la fe es necesaria. Creer no ciegamente, estudiad y tended la certeza de que todo está bajo control. Si pasáis por esto es para que no volváis a encarnaciones expiatorias, y como dice el ser humano encarnado; esta es la "prueba de fuego", y deberá ser pasada con gallardía, reuniendo en vuestra mente toda la información que ya tenéis; con coraje adquiriréis fuerza y seguridad.
El trabajo de ayuda se dará lado a lado con los Hermanos de la Espiritualidad Mayor, encargados del "Rescate".
Buscad en el Padre la fuerza necesaria y venceréis la prueba más difícil de vuestras vidas.
Chico Xavier
GESH - 21/03/2013 - Jacaraípe - Serra, ES - Brasil