¡Hermanos habitantes de la Tierra!
Estamos en nuestros puestos para atenderos, aunque nuestra voluntad es que el aparato montado para recibiros no fuese necesario.
Vuestro Planeta, heredado como una preciosa joya azul, dentro del espacio de la órbita del Sol, fue preparado para albergar formas primitivas de vida, proporcionándolas los medios para evolucionar.
Diferentes seres, en etapas más o menos avanzadas, fueron reunidos con el propósito de que los más evolucionados impulsasen el desarrollo de los más atrasados, en un escenario iluminado por una atmósfera radiante, de la fuerza magnética, purificadora y cristalina del Sol.
En los planos invisibles, falanges de querubines y serafines envolvieron la creación del planeta Sham con las más sublimes energías, entonando cánticos de puro amor que la ayudaron en la composición del psiquismo terrestre.
La Tierra brotó llena de vida, dando curso al progreso determinado por el Plan Mayor. Los hermanos se instalaron en el interior de la Tierra, y también ellos, habitantes legítimos del Planeta, se alimentaron de su belleza y riqueza, de sus vibraciones puras, aunque primarias.
Al surgir la especie humana, el destino de la Tierra pasó a ser comandado por el "libre albedrío", Ley Kármica que rige los Planetas en estados inferiores.
Se inició una era obscura, y la brillante y plácida joya azul fue lentamente enturbiándose, rindiéndose al asalto de sus vibrantes energías.
Las mentes humanas desafinaron la música celestial que hasta entonces había sido entonada en el Planeta. Pero la regencia del "libre albedrío" debe ser respetada.
Los seres humanos quedaron entregados a sí mismos; y en su caminar fueron escogiendo conectarse con la Mente de Dios, a través de Su Obra Magnífica: la Joya Azul, o despreciarla.
Escogieron despreciarla, creyéndose merecedores exclusivos de los beneficios recibidos. Confundieron la ingratitud con el merecimiento, y guiaron su vivir renegando la Inteligencia Mayor y Soberana, de cuya esencia emergieron sus inteligencias menores.
Dominados por su propia voluntad, pasaron a consumir "la fuerza" que los mantenía, incapaces de percibir que estaban cavando a su alrededor el abismo en el que cayeron.
El orgullo y el egoísmo ciegan. Impedidos de ver, fueron asistidos por las Falanges del Bien, que incluso ante el deterioro planetario, persistieron en el trabajo asistencial, irrigando con luz a la Tierra debilitada.
La actuación humana impuso cambios drásticos en el "Plan Divino", con duras consecuencias sobre sí mismos.
Los fluidos mentales atraen hacia sí energías semejantes, aglutinándolas y densificándolas. Las formas plasmadas (formas pensamiento) dan vida a sus vibraciones, ya sean instintivas, emocionales o sentimentales.
Despreciando las conexiones con los Seres de la Luz, vuestra especie estableció la acción simultánea con los seres inferiores, que se reunieron en la Tierra para su aprendizaje y perfeccionamiento espiritual, acompañando a los demás.
P - ¿Puedo preguntar?
R - Sí.
P - El ser al que denominamos como "Bestia" ¿Fue traído también durante ese período?
R - Fue traído como el principal responsable por la caída de aquellos que fueron deportados a la Tierra. Después de su fracaso, debía permanecer prisionero en el centro planetario, recibiendo las influencias beneficiosas, como inicio del tratamiento que necesitaba para reajustarse con las Leyes e iniciar su redención.
Sus secuaces vinieron con ella y permanecieron ligados, como un imán a sus limaduras. No obstante, sin dominarlos como antes, pues el magnetismo saludable del Planeta en su origen, proporcionaba una barrera natural para su influencia malévola sobre las mentes humanas.
P - ¿Nosotros también estuvimos ligados a la Bestia?
R - Sí, como "decaídos" estuvisteis incluidos en la categoría de "extranjeros", traídos a la Tierra como parte del proyecto planetario que buscaba restituiros la condición de hijos de Dios, liberados de la rueda kármica y aptos para el trabajo regenerador.
Mientas tanto, las tendencias inferiores dominaron vuestros actos y fuisteis lentamente entregándoos a viejos hábitos y flaquezas, comprometiéndoos aún más, en vez de liberaros.
Fue entonces cuando descendió a la Tierra un Ángel cuyo propósito era despertar a las mentes, pues más allá de seguir por el camino del compromiso con un ciclo más de experiencias evolutivas, desencaminasteis a los "nativos" de la Tierra, enseñándoles mediante el ejemplo prácticas contrarias a las Leyes de Dios.
La Espiritualidad Superior lo observaba todo atentamente, y procuró reunirlos de tiempo en tiempo, enviando Maestros para purificar sus pensamientos, creando vórtices magnéticos diferenciados de los vuestros. Mientras, muchos se escaparon y se unieron a los desertores de las Leyes Kármicas.
El Cristo Planetario, responsable del equilibrio del conjunto de Astros ligados entre sí por la fuerza magnética del Sol, y mantenidos por Su Presencia, designó un "Ängel" para bajar a la Tierra, y este vino a cumplir Su mandato de Amor. No obstante, no fue suficiente para cambiar el rumbo de la avalancha de dolor provocada por las mentes orgullosas y con tendencias egoístas.
Fuisteis, hermanas mías, tocadas por el Rayo de Luz que iluminó la Tierra por orden del Padre, pero aún os demoráis debatiéndoos en la oscuridad.
Él enseñó que en vuestro interior palpita ardiente la llama del Amor Crístico, así como palpitan ardientes las llamaradas del Sol, que dan vida al Sistema Solar.
Poned a vibrar vuestro amor, sintonizando junto a él pensamientos, palabras y acciones de amor, compasión y perdón, pues la llama de Luz crece cuando se ve caldeada por las virtudes del alma.
Es lo que espera el Maestro Nazareno y lo que esperamos todos nosotros. Sois hijos de Dios como nosotros, creados para la belleza, el amor y la paz.
¡Basta de ignorancia y oscuridad! ¡Basta de dolor y sufrimiento!
El Proyecto Tierra resultó en múltiples caídas y pocas ascensiones. Rogamos, para que no desperdiciéis más este "ciclo planetario" que se termina con sus oportunidades benditas de progreso.
La vida en la materia es un rayo de luz que marca el cielo de vuestra conciencia, como una estrella incandescente que marca la noche oscura y que casi no podéis observar, de tan veloz. ¡Por qué entonces tanto apego a sus sensaciones!
La vida pulsa más allá de la materia, y se revela en infinitas posibilidades de estudio, trabajo y progreso, aguardando vuestra decisión de aceptar la invitación del Creador para armonizaros con Él.
Nosotros, hermanos que seguimos delante de vosotros, os ofrecemos nuestra mano y os llamamos para que vengáis a disfrutar de las bendiciones de vivir sumergidos en la Fuente de la Vida, para que integréis con ella vuestras mentes ávidas de progreso.
Desde "Shambala*" os llamamos, convocándoos para que vengáis a compartir con nosotros las Fuerzas Cósmicas Universales.
Ariadne
Venusiana trabajando en la Tierra
GESH - 19/04/2013 - Vitória, ES - Brasil
Nota * - Shambala es una Ciudad Intraterrena situada en Asia, de altísima evolución espiritual.