Videncia - Al inicio de la concentración vi a "Fulano" saliendo del cuerpo durante su descanso nocturno. Permanecía en el cuarto, sentado en la cama. Noté que parecía triste y desanimado, y muy cansado.
Enseguida veo un indio a su lado, y con la mano sombre su hombro lo incentiva diciéndole que tenga coraje, porque está siendo asistido en sus tareas en la Casa.
"Fulano" dice:
- Hermano, es muy difícil conducir personas, y más asumir una tarea que no me corresponde.
Su amigo responde:
- Realmente amigo, es difícil lidiar con personas, no obstante, recuerda que has sido preparado para ello, a pesar de no estar en tu programación, pero ya que esto se ha cruzado en tu camino, abrázalo y vence; muchos están contigo.
Después del mantra de las 18:00h, comencé viendo a "Fulano" con ropa de sacerdote, una túnica blanca, turbante, y camina con el indio por las calles de la India.
En seguida el Indio habló:
¡Saludos amigo!
Es tiempo de trabajar, y este momento propicia nuestro reencuentro.
Fuimos peregrinos y sacerdotes, y llevábamos al pueblo las palabras de los Libros Sagrados; no obstante, trampas, asedios e intereses ambiciosos se interpusieron en nuestro camino.
Fuimos avisados, pero, querido amigo, te dejaste llevar por mansas palabras, elogios vacíos; y así, creyendo que llevábamos a nuestro Templo oro y gloria, caíste vertiginosamente en las telas de la ambición, el orgullo y el desgobierno.
Me fue permitido revelar: En esa época eras el administrador del Templo Sagrado. Dirigías y coordinabas las actividades, cuidabas de la parte financiera. Tu presencia era respetada y t palabra era ley.
Te hundiste y caíste en graves delitos, desencarnando a través del puñal certero de un enemigo que se vio en el derecho de vengarse, debido a la humillación sufrida ante sus seres queridos.
Acompaño tus pasos desde lejos. Nuestra amistad traspasa la condición de hermanos. Por ti siento amor y fraternidad.
Ahora te veo dirigiendo un nuevo "Templo de Oración", y entiendo tu recelo. Nada temas, sé que triunfarás, porque la Marca de Cristo está en ti, y los Maestros te sustentan en esta hora.
Coraje y fe, hermano, yo creo en tu corazón.
Paz de Rama.
Dijá
GESH - 10/05/2013 - Vitória, ES - Brasil