El código Moral de la Vida se encuentra diseminado en el Evangelio de Jesús.
La semilla del Bien plantada ahí constituye la base sólida de las futuras razas.
El hombre materialista se desconcierta frente a la Luz de Verdad, pues a pesar de conocerla prefiere ignorarla y evitar praticarla sembrando así tormentas futuras.
Jesús y Su magnífico Código simplifican extraordinariamente la vida de los seres y éstos buscan en el materialismo las complejas y distorsionadas verdades.
Simples y perfectos para vivir en Jesús.
Allan Kardec, el 22/02/02
GESH, Vitória (ES), Brasil