Reconcíliense con sus enemigos. Ha llegado la hora en que no habrá más condiciones para que haya odio entre los seres humanos.
Sobre la Tierra habrá profunda limpieza. Los sentimentos de vibración baja, como el odio, la envidia, la tristeza, la venganza y las rebeldías de todo tipo no encontrarán abrigo en los corazones de los seres humanos. Éstos, presentes aquí obligatoriamente, deberán cultivar en el corazón y en la mente las ondas vibratorias que representan los sentimientos de compasión, perdón, renuncia y principalmente obediencia a las Leyes de Dios.
Mis hermanos, sean siervos fieles y vayan a la reconciliación con sus desafectos mientras aún les quede tiempo sobre la Tierra.
Paz entre ustedes.
Lobsang Rampa, el 08/01/02
GESJ, Vitória (ES), Brasil